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Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 293
El autor sintetiza la agenda en una premisa: la selección temática realizada por los medios, matiza las preocupaciones de los públicos y de los actores políticos. A partir de allí, se establece una trama de intermediaciones que van desde la selección de los hechos, su tratamiento, la continuidad y espacio temporal dedicado al mismo, así como el valor dado a la información que marcará el nivel importancia.
Lo anterior se vincula directamente con una de las dimensiones abordadas por la agenda: la calificación y cualificación de los temas que se transforman en marcos de encuadre o framing dentro de la agenda pública, es decir, la agenda de las personas más allá de la del medio. En base a sus investigaciones, Romero( 2010) precisa dos efectos dentro de esta situación:
• Efecto priming: Donde las audiencias inducidas por los medios se inclinará o rechazará una acción de otra. Cuando las personas desconocen una información, la impresión que tienen será la esbozada desde y por los medios de comunicación.
• Efecto de encuadre o framing: Se trata de presentar un tema en función de la generación, o no, de un choque cultural, que afecta los intereses interpersonales o grupales.
Desde su concepción inicial, los estudios sobre la agenda setting han evolucionado hacia la consideración de estas últimas categorías, alejadas de una sobredimensión acerca de los efectos que sobre los públicos pueden tener los mensajes de los medios. Esto ha propiciado que en las últimas décadas las investigaciones sobre los encuadres contribuyan a desmontar la idea de medios imparciales y objetivos, principales banderas de mercadeo mediático en las empresas de información. Teresa Sábada( 2004) escribe sobre los encuadres o marcos interpretativos:
Desde el punto de vista periodístico, el frame es el encuadre que los comunicadores adaptan al crear sus noticias. La teoría del framing, tal y como se ha denominado en el ámbito académico de la comunicación, anula el paradigma objetivista imperante en la profesión, ya que afirma que, lejos de poder contar las cosas como son, el periodista cuenta los acontecimientos con enfoque particular, y este enfoque viene determinado tanto por influencias personales como profesionales( 2004: 66).
Sábada( 2004) plantea que los medios al crear los frames pasan a nominar la definición de las situaciones que rodean a los individuos. Para la autora, estos marcos de interpretación se conjugan con los exámenes de deliberación que de manera gradual dominan la vida entera, signando por consiguiente la toma de decisiones en la sociedad a manera general y particular.
La interpretación social sobre los acontecimientos estará asociada de una forma más o menos intensa de acuerdo a la persistencia y tratamiento del mensaje priorizado por el medio. De este modo, las negociaciones sociales pasan por atravesar una realidad“ real”( no mediatizada) y una realidad reinterpretada por el medio y agendada en temas abiertamente tratados con sesgo de intencionalidad, lo que convierte a estos espacios en territorios de creación de referentes simbólicos y campos de representaciones sociales:
[…] los medios se conciben como arenas o plazas públicas, lugares donde tan importantes como los asuntos que publican son los argumentos con los que definen las realidades sociales, a través de marcos […] Los marcos son herramientas de una élite capaz de orquestar la conciencia cotidiana; los frames consiguen que lo que esta élite considera relevante parezca lo natural ante el resto de los ciudadanos.( Sábada, 2004: 69).
Desde el punto de vista del discurso, como subproducto posterior al monopolio de los medios sobre lo que se decide informar al público, la visión es hegemónica. Pero Sábada( 2004) recuerda que el medio no es el único actor aceptado para posicionar temas, pues también desde distintos espacios de poder de otras estructuras sociales políticamente organizadas, también tienen la facultad de hacerlo. Sin embargo, las demás instancias aptas