Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 265
los conecta intertextualmente con el fragmento que acabamos de citar e interdiscursivamente con una larga serie de señalamientos que tanto Uribe como otras personalidades afines a este han dirigido contra otros periodistas, intelectuales, miembros de los tribunales de justicia, de organizaciones defensoras de Derechos Humanos y representantes de la oposición democrática en Colombia 183.
De hecho, Coronell no es el único blanco de los argumentos Ad Hominem desplegados por Uribe durante el debate. A lo largo de éste Coronell suele ser asociado a un grupo al que Uribe se refiere a través del pronombre indefinido y la tercera persona del plural(" algunos "/" unos periodistas "; " ellos ", " esos ", los que " publicaron libros ", los que " se prestaron para la calumnia ") o mediante sustantivos o adjetivos axiológicos de valor peyorativo. Estos son los " amigotes " de Coronell, un colectivo al que le son adscritas las mismas características que a este último, algunos de cuyos miembros son mencionados con nombre propio durante el debate: Gonzalo Guillén 184, Joseph Contreras 185.. Estos " ellos " no son otra cosa que los demás periodistas que de una u otra forma han elevado críticas contra el gobierno de Uribe, a quienes este engloba hasta configurarlos como un contradestinatario de su discurso, presentándolos como un enemigo frente a la audiencia:
Fragmento 5:
DC: señor Presidente # ahora yo quisiera preguntarle cuáles son los libros que yo inspiré # que usted me # me atribuye.
AU: bien # vaya pregúntele a sus amigotes # vaya pregúntele a sus amigotes..
-Ataques en el nivel del individuo
Pero este procedimiento de criminalización se apoya todavía sobre un tercer nivel de ataques a través de los cuales se cuestiona a Coronell en tanto individuo, atribuyéndole un conjunto de rasgos negativos que se hacen extensivos al conjunto de periodistas críticos del gobierno y que completan el cuadro del estereotipo asociado a estos. Tenemos aquí, en primer lugar, una serie de argumentos Ad Hominem que lo presentan como deficiente en carácter, declarando que a Coronell le faltarían " hidalguía " y " valor civil ". Estos se manifiestan mediante órdenes( como en el Fragmento 1: " dile que tenga valor civil y que pase "); como señalamientos acompañados, otras vez, de enumeraciones de hechos que son introducidos a título de ejemplo; o mediante la postulación de reglas o principios generales que Coronell no cumpliría:
183
Véanse, por ejemplo, los ataques de Uribe contra los miembros del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, a quienes ha llamado " defensores del terrorismo "( Uribe, 2011); contra el periodista Hollman Morris, a quien se ha referido en términos de " publicista del periodismo "( Idem); o contra los miembros de la Corte Suprema de Justicia colombiana, de quienes ha dicho que " responden a los designios del terrorismo agónico "( Uribe, 2008b). En el mismo sentido han operado otros señalamientos emitidos, por ejemplo, por José Obdulio Gaviria( 2008).
184
Gonzalo Guillén es, junto a Daniel Coronell, uno de los más reconocidos exponentes del periodismo de investigación en Colombia. Debió exiliarse en el extranjero desde 2002, luego de haber recibido amenazas contra su vida tras haber publicado una serie de artículos en los que denunciaba presuntos vínculos de Álvaro Uribe Vélez y, por un lado, los líderes del Cartel de Medellín( entre ellos Pablo Escobar) y, por el otro, las organizaciones paramilitares de ultraderecha. Actualmente es corresponsal para América Latina del periódico estadounidense El Nuevo Herald. A lo largo del debate Uribe lo acusa de haber participado encubiertamente en la elaboración del libro autobiográfico de Virgina Vallejo( Cit.).
185
Periodista de la revista Newsweek desde 1980, en donde ocupa el cargo de director regional para América Latina desde 2002. También es coautor del libro El señor de las sombras: biografía no autorizada de Álvaro Uribe Vélez( Contreras y Garavito, 2002), el cual es mencionado por Uribe durante el debate.