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Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 241
( Angenot, 2010: 170.)
La segunda evidencia consiste en que la racionalidad puede considerarse como la cosa mejor repartida en el mundo, pero las tácticas y prácticas de razonamiento cambian constantemente según el campo donde sea aplicado. De esta forma, Angenot aboga por una retórica no entendida como el arte de persuadir sino una retórica de los malentendidos. Precisamente, no se puede construir la retórica en base de una eficacia ideal-la persuasión- que se da de forma excepcional. En este sentido, cuando la persuasión fracasa no puede hablarse solo del contenido de los argumentos, sino será necesario analizar la forma de exponerlos, la manera de proceder y comprender las reglas de su lógica. Entonces, esta nueva retórica debe“ abocarse al análisis de los malentendidos de la comunicación argumentada y al estudio de las divergencias y contradicciones de las estrategias argumentativas y de las rupturas cognitivas”( Angenot. 2010: 173).
Angenot, en un texto anterior( 2002), ya sugería tres grados de rupturas argumentativas. El primero establece una forma débil, en la cual la impresión de estar en un desacuerdo insalvable únicamente es aparente y superficial. El conflicto puede ser definido por un desciframiento deficiente de los juegos pragmáticos y, en otro lado, por mal interpretaciones en relación a razones psicológicas o culturales. El segundo grado que coincide con la propuesta de Fogelin, es denominado como callejones sin salida argumentativos, y están vinculados con presuposiciones y premisas que permanecen fuera de cualquier duda. Para Angenot, en este segundo grado de ruptura no hay mayéutica capaz de deconstruirlos y no hay debate que finalice el conflicto de sus puntos de vista opuestos. Por último, el nivel más radical en donde no se difiere únicamente por las presuposiciones o premisas, sino que implica ciertas formas de razonamiento sobre el mundo, de percibir una dirección en el curso de las cosas, de plantearse a sí mismo como un sujeto en la sociedad y la historia. En este nivel los implicados difieren por las reglas que definen lo“ argumentable”, siendo tan fuerte la escisión, que para las personas, que permanecen en el exterior de esas reglas,“ algunos caminos de razonamiento aparecerán como inaceptables, ininteligibles, derivado de un tipo de lógica ' loca ' y no simplemente de una unilateral o deficiente deducción.”( Angenot, Ibid; 521. La traducción es mía)
Al respecto Angenot cita el ejemplo del encuentro de Don Quijote con unos comerciantes, donde se evidencia una ruptura cognitiva en las mismas reglas de lo“ argumentable”. Don Quijote, al encontrarse con unos mercaderes que conoce en el camino, les exige reconocer que Dulcinea del Toboso es la mujer más hermosa del universo. Los mercaderes, quienes nunca la han visto, se sorprenden por la arrogancia del caballero. Ellos pertenecientes a lo moderno, a una mentalidad mercantil y práctica, entonces le preguntan al noble caballero si tiene un camafeo o un retrato de la bella dama para poder juzgar ellos mismos una evidencia real. El hombre de la mancha les replica con pasión que aunque él les mostrara el retrato de Dulcinea, obviamente, no adquiere merito que ellos admitan el hecho por su experiencia, y que corresponde a ellos reconocer los encantos de Dulcinea tan solo por su palabra. En este“ diálogo de sordos”, según Angenot, el Quijote representa la lógica de honor feudal que se opone a la lógica experimental. Este cómico episodio, representado por el Quijote en los comienzos de la modernidad, es el encuentro de dos mentalidades del universo, que cada una considera a la otra como absurda e ininteligible.
Una de las principales características de la polémica consiste en estar fuertemente marcada por la pasión. En la deliberación la pasión es un obstáculo para llegar a un consenso, pues no permitiría sopesar los pros y los contras de las tesis enfrentadas. En definitiva, la pasión se considera como un obstáculo para la reflexión madura de la razón. Por el contrario, para Angenot( 2010) las emociones no son una cuestión separada de los paradigmas cognitivos y el razonamiento, ya que estos siempre esconden una dimensión afectiva. Amossy( 2010)