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Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 220
interpretaciones de orden crónico-historiográfico en Colombia. Dicha huella puede leerse por medio de dos temáticas centrales: la idea de nación y la idea de pueblo. La hipótesis estaría sustentada por una iteración o insistencia del discurso gaitanista a la que se recurre como“ lógica del contarse” como nación y como pueblo. Así, el discurso sobre la nación en Colombia parece responder a estrategias discursivas que podrían asociarse con la dicotomía presencia frente a ausencia, y pasado frente a futuro, por medio de lo que podríamos denominar“ mito de lo que podría haber sido Colombia”.
La investigación consistió entonces en un primer momento de análisis narratológico 150, para luego reconstruir el contexto sociopolítico de emergencia del gaitanismo, bajo la lógica de la huella o desde las marcas que los textos llevan de los contextos de producción discursiva. Finalmente, en un tercer momento, se realizó el análisis de discurso propiamente dicho, intentando mostrar el desplazamiento teórico y metodológico de la narrativa al discurso.
En esta oportunidad se exhibirá una síntesis del recorrido teórico de la investigación para dar cuenta de los principales hallazgos del análisis discursivo. Dicho análisis fue realizado desde los aportes de la teoría de la hegemonía de Ernesto Laclau( 2005), en diálogo con la perspectiva de la comunicación como mediación, de Martín-Barbero( 2003).
Reflexiones Teóricas: genealogías de lo popular …“ De mediaciones comunicativas y articulaciones políticas”
Cuando hablamos de las zonas en las que la comunicación se cruza con la política y viceversa, pareciera que las distinciones pasan por un mero juego de palabras,“ política y comunicación”,“ comunicación y política”,“ políticas de comunicación”,“ comunicación política”. Sin embargo, las múltiples combinaciones entre estos términos remiten a debates y a enfoques de lo político y lo comunicativo bien distintos 151. De allí, que en la investigación en cuestión se optó por abordar dichos cruces e intersecciones desde los márgenes entre la comunicación y la teoría política. En otras palabras, desde perspectivas de lo político y lo comunicativo que se han propuesto problematizar sus propios supuestos fundantes.
La propuesta de Martín-Barbero( 2003) parte de una problematización de la comunicación como disciplina. Se advierte la necesidad de dejar de pensar en los medios de comunicación como meros artefactos tecnológicos, para abordar el problema de la comunicación como proceso necesariamente mediado. La tesis de las mediaciones podría sintetizarse como un esquema configurado por dos ejes: 1. histórico-diacrónico: compuesto por matrices culturales( MC) y formatos industriales( FI). Estas relaciones remiten a la historia de los cambios de articulación entre los movimientos sociales y los discursos públicos. En últimas, se trata de las formas hegemónicas de comunicación colectiva. 2. Sincrónico: formado por lógicas de producción( LP) y competencias de recepción o consumo( CR). Nos encontramos, así, con cuatro formas de mediación— institucionalidad, socialidad, ritualidad y tecnicidad—, las cuales articulan las relaciones entre comunicación, cultura y política:
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La noción de narrativas en esta investigación ha sido retomada de las consideraciones de Paul Ricoeur( 2004). Las narrativas fueron entendidas como una instancia de mediación— entre la acción o la prefiguración( mímesis I) y el momento de la recepción o la refiguración( mímesis III)— necesaria para dar cuenta del proceso de reconstrucción de la lucha por la imposición de los sentidos sobre el gaitanismo. Las narrativas no son, por tanto, una réplica de lo que acontece, ni mero reflejo, sino la construcción de una trama que retoma lo previo y lo configura. Tampoco aquí se agota el proceso, ya que en la recepción se refigura y resignifica también.
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Para un análisis sobre el concepto de comunicación política véase: Bonilla, Jorge Iván( 2003).