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Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 212
han promovida como forma de parar la guerra, promover la justicia social y garantizar la defensa de los territorios, utilizando plataformas de convergencia como la Ruta social común para la paz, para la construcción de la paz y participar de los espacios de diálogos entre el Gobierno y la insurgencia, a quienes les ha solicitado que no se paren de la mesa hasta llegar a un acuerdo, que vinculen al ELN y que la sociedad en su conjunto pueda participar de manera decisiva en los diálogos 145.
Cuando vinculamos la noción de territorio y de movimientos populares, en las luchas por el territorio, queremos destacar la relación de disputa que se da en los territorios por su control entre el Capital y los movimientos. Así, mientras el modelo de desarrollo impuesto por los entes gubernamentales, las agencias multilaterales o la Banca internacional, el territorio aparece como instrumento de control social, para subordinar las comunidades rurales a las determinaciones de los intereses económicos, ya sea de trasnacionales o grupos del poder terrateniente, o de grupos económicos nacionales( Fernandes, 2007).
Más en la otra cara de la moneda, el territorio también hace referencia a las formas en las que existe una apropiación individual y comunitaria del sentido político y la soberanía, que se puede expresar en la autonomía de las comunidades, que surge de la toma de decisiones en la construcción de lo que es y debe ser de los territorios. Existe de está forma una apropiación política que se vincula a los elementos que coayudan a configuran la territorialidad; en los cuales las comunidades y los individuos gestan a partir de la cultura su apropiación práctica y simbólica con el territorio y con el lugar 146. Pues la connotación del territorio implica la forma en la que sus pobladores dan uso y significado a los espacios donde viven, dado que está definido por las relaciones sociales, que determinan una extensión terrestre delimitada, incluyendo relaciones de poder y de apropiación( Geiger, 1996). Lo anterior es reafirmado por Santos( 2000) al indicar que el territorio vincula la razón con la emoción, los lasos sensibles y emotivos del ser social con sus apuestas, pensamientos y racionalidades.
Las disputas en Latinoamérica, en el capitalismo dependiente al que se encuentra sometida la región, se hacen evidentes en la construcción de la multiplicidad de territorios, en tanto que el territorio usado y apropiado porta una doble connotación: el territorio como abrigo y fuente de vida y como recurso, de acuerdo al sector social que lo use y apropie( Rincón, 2012).
Desde la Minga Nacional de Resistencia, que aparece como articuladora y potenciadora del movimiento popular 147, se ha promovida el caminar de la palabra para ir perfilando una apuesta nacional, sabiendo que la posibilidad de la autonomía territorial es parcial y una apuesta real atraviesa la capacidad que se tenga de incidir en el escenario nacional; en tanto que los territorios están en disputa permanente, más cuando el diseño de la política desde el gobierno, que define el funcionamiento del Estado, profundiza la reprimarización de la economía, lo que implica en los territorios de las comunidades indígenas, campesinas y de negras el despojo de los mismos.
La Minga ha buscado fortalecer formas organizativas desde una perspectiva popular, donde
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Ver el comunicado de la ruta social común para la paz, septiembre 3 de 2012.
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Escobar( 2000), recoge los conceptos de otros autores como la performatividad( Richards, 1993), el adiestramiento( Ingold y Palsson, 1996), la práctica y modelos basados en la práctica( Gudeman y Rivera 1990) y la enacción( Varela et al, 1991), para pensar el lugar como posibilidad de superación de las dicotomías entre cultura y naturaleza, teoría y práctica, haciendo hincapié en la forma en la que los seres humanos están arraigados a la naturaleza e inmersos en actos prácticos.
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Conjuntamente con al proceso de la Minga y el Congreso de los Pueblos, han aparecido en el país con capacidad de movilización los procesos de la Marcha Patriótica, el Coordinador de Movimientos Sociales, la Coordinadora Movimientos Sociales de Colombia, que es una plataforma que articula en la coyuntura a los procesos anteriores, y la Ruta social común para la paz.