Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 209
continental.( PNUD, 2011: 37) 140
Por la guerra desarrollada en general contra el campesinado, así como su resistencia y las disputas por el territorio que dan las comunidades étnicas, han sido múltiples los encuentros que se han potenciado desde el año 2003, cuando muchas de las organizaciones campesinas de carácter nacional, organizaciones indígenas que confluyen en la Organización Nacional Indígena de Colombia( ONIC) y el Proceso de Comunidades Negras( PCN), definieron el Mandato Agrario, en el marco del Congreso Nacional Agrario, a modo de plataforma política que aglutinara las demandas y propuestas de desarrollo para el sector.
En el Mandato Agrario las organizaciones señalan la existencia de un sujeto pluricultural de campesinos, indígenas y afrocolombianos 141. Se habla en el mandato de la defensa de la vida y los derechos humanos, de la soberanía y seguridad alimentaria( haciendo énfasis en la autonomía, consolidación de mercado interno, producción orgánica y protección de la biodiversidad), alternativas a los tratados de libre comercio, derecho a la tierra y al territorio( invitando a las acciones de hecho para conquistarlo, ante la ausencia de la política de Estado), reconstrucción de la economía agropecuaria y agroalimentaria, política concertada de cultivos de coca, amapola, marihuana, reconocimiento de derechos sociales, económicos, políticos y culturales, reconocimiento del derecho de las mujeres rurales, el derecho a la territorialidad, demanda que encarna el derecho a la autonomía para definir los planes de vida de las comunidades, fin al desplazamiento forzado y la solución política al conflicto social armado.
Las divisiones entre el movimiento campesino e indígena a inicios de 1971, por el desconocimiento de su especificidad, se tornan hoy en aprendizaje, pues existe un escenario de confluencia que se ha ido configurando alrededor de la idea del territorio y el derecho de la territorialidad. Por parte del campesinado se entiende que la reivindicación de la tierra es limitada, en la medida en que las tierras conquistadas durante la década de 1970 y 1980, y que el Estado asignó por medio del INCORA, paulatinamente fueron perdidas y expropiadas por la vía de la guerra y las fuerzas del mercado.
Las experiencias organizativas de indígenas y negritudes a partir de 1990, se convierten en un referente para el campesinado, pues a partir del logro de una relativa autonomía de dichas comunidades, han podido reivindicar el derecho al territorio y a la permanencia en el mismo, en medio de la profundización de la guerra y la expansión de los intereses del capital.
En este contexto, es fundamental resaltar la acción desarrollada en 2008 por la organización de los Nasa, el Consejo Regional Indígena del Cauca( CRIC), que convocó a la movilización de 10.000 indígenas bajo la figura de la Minga de Resistencia 142, la cual, en el transcurso de su
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No por ello se puede afirmar un triunfo de las comunidades étnicas, sobre todo cuando gran parte de ese territorio no tiene vocación agrícola sino que corresponde o se traslapa con áreas de protección ambiental, paramos y desiertos, teniendo tan solo 3,12 millones de hectáreas para labores agropecuarias( Vásquez y Eusse, 2007).
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Dice el Mandato“ Es necesario entonces que llegue la hora de la unidad pluricultural de campesinos, indígenas, afrocolombianos y pequeños y medianos empresarios para las acciones inmediatas en defensa del derecho a vivir dignamente y a trabajar en nuestros territorios.”( Mandato Agrario, p. 3).
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En el Suroccidente del país se dieron encuentros previos a la Minga, entre los diversos sectores para gestar una articulación de movimientos desde el año 2004, año en el que se celebró la“ Minga por la Vida, la justicia, la Alegría, la Autonomía y la Libertad de los Pueblos”, que tuvo lugar en la ciudad de Calí en donde los pueblos indígenas llegaron caminando en un recorrido de más de 50 kilómetros. Durante varios días, indígenas, campesinos y organizaciones sociales reunidos en el“ Congreso de Pueblos y Movimientos Sociales” trabajaron sobre Derechos Humanos, Reformas Políticas, ALCA y TLC, Construcción del proceso Mecanismos y estrategias de resistencia y soberanía, que culminó con la promulgación del“ Mandato Indígena y Popular”, el 18 de Septiembre del 2004 en Cali. Luego en el 2006 se organizó la“ Cumbre de Organizaciones Sociales”, dónde veredas, corregimientos y municipios del Suroccidente, y otras regiones