Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 207
La etnización que se dio en el proceso organizativo de comunidades negras desde 1980 133, quienes se reclaman campesinos negros en la fundación de la Asociación Campesina Integral del Atrato( ACIA) y las divisiones con los indígenas desde 1971, marcan la pauta para comprender una alteridad, dónde se comparten luchas, pero donde también se desarrollan diferencias, por lo que la categoría de campesino como clase popular implica diversidades surgidas del contexto histórico configurado por el colonialismo y por la noción de país constituido una clase dirigente que había imaginado y gestado una cultura homogénea eudrodescendiente.
¿ Podemos considerar que la noción de clase campesina se enriquece con la construcción de la etnicidad que cobra vitalidad en la movilización de las organizaciones por defender sus territorios y la vida 134, o por el contrario resulta interpelada por la realidad concreta de las luchas sociales en Colombia?
Dar respuesta a lo anterior en clave de movimiento popular, implica mirar como surge la conciencia de lucha de las clases populares, considerando los elementos estructurantes de las relaciones de subordinación y las disputas que generan, así como los componentes que aparecen en los discursos, apuestas de movilización y conquistas de lo que puede ser considerado movimiento agrario. Reconociendo que hay elementos de integración y apuestas comunes en dicho movimiento, como diferencias que amenazan la integración de los movimientos populares, y por tanto evidencia fracturas de la conciencia de clase y de las luchas que desarrolla el movimiento.
En la década del 1980 el país experimentó un reflujo de la movilización campesina posterior al periodo de fragmentación de la ANUC y la incursión y expansión del paramilitarismo como estrategia político-militar para reprimir y contener las protestas sociales. Sin embargo, el proceso de reunificación de la organización campesina en 1987 que se dio en el Congreso de Unidad y Reconstrucción de la ANUC, que alentó la coordinación de acciones de movilización para ese año y durante 1988 en amplias regiones del país; a pesar de que vieron nuevamente truncadas sus demandas tanto por la intransigencia gubernamental como por la injerencia de los grupos paramilitares que a través de su guerra irregular, reprimió a las organizaciones y desarticuló su capacidad de movilización. Como se ha indicado, en Colombia“ la tendencia a criminalizar la protesta social es una práctica regular y no circunscrita a casos críticos o marginales”( Restrepo, 2001: 532).
Así, durante la década de 1980 se pasaría de la guerra contra la guerrilla a la guerra contra la insubordinación social, dónde los grupos paramilitares se tornarían en factores determinantes para lograr y garantizar el control de territorios estratégicos para los intereses del capital.
La década de 1990 se constituye en un periodo de aplicación de profundas reformas económicas y sociales que influiría en el devenir comercial y productivo del país, así como en la vida y participación política de los diferentes actores sociales. En 1991 se modifica la constitución política del país; vigente desde 1886. Su materialidad surge de dos procesos opuestos y contradictorios; de una parte la negociación del Estado con distintas guerrillas 135, y
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Eduardo Restrepo( 2005), señala que en la década de 1980 más allá de las reivindicaciones raciales, se desarrolla una subjetividad étnica en las comunidades, quienes a partir de la Asociación Campesina Integral del Atrato( ACIA), a mediados de los 80 configuran la primera organización en Colombia y unas de las primeras en América de nombrar las comunidades negras como etnia, lo que implica el derecho a la diferencia cultural de una comunidad definida desde su ancestralidad y alteridad.
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En los territorios del Pacífico se hace evidente que los discursos y las practicas organizativas desatadas desde la etnicidad y ambientalistas, se oponen a los intereses clientelistas y de modelos extractivos presentes en la región que se reproducían conjuntamente.( Restrepo, 2005).
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El Movimiento 19 de abril( M19), el Partido Revolucionario de los Trabajadores( PRT), el Quintín Lame, el Ejército Popular de Liberación( EPL), organizaciones que se desmovilizan entre marzo de 1990 y marzo y