Jul 25 2013 (Jul. 2013) | Page 208

Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 199
construcciones que se dan de manera espontánea y deliberada de parte del colectivo. En el primer caso, describe la manera en la que una figura de autoridad se impone ejerciendo represión para el cumplimiento de los objetivos, circunstancia que se puede observar en las formas en que se viene construyendo el territorio y configurando las subjetividad en el departamento de Magdalena, donde por medio del ejercicio de la violencia física para con los habitantes se ha logrado interiorizar en ellos no sólo miedo y parálisis sino una aceptación tacita de su situación y en muchos casos, sobre todo de parte de los jóvenes, la integración a las estructuras paramilitares, sea como asesinos, informantes, traficantes de drogas, o en la prostitución. Aquí la lógica de relacionamiento colectivo se impone desde afuera, coaccionando las formas de organización social y generando cambios al interior de las subjetividad, de manera que se ejerce una sustitución del Yo por el objeto, y se genera así la necesidad de identificación y unión homogénea bajo un mismo ideal, casi que dependiente y excluyente de las diferencias. Coincidente con la lógica de totalización y autoritarismo que invadió más de un municipio del Magdalena, donde los sujetos que a partir del miedo y como forma de supervivencia, construyeron alianzas con los paramilitares, sean explícitas o simplemente guardando silencio, comportamientos y sentimientos que al ser integrados en el colectivo fueron interiorizados.
Se subraya la importancia que tiene para estas construcciones el ejercicio de la autoridad sobre la masa. Uno puede observar cómo el fenómeno paramilitar se convierte en un ejercicio homogeneizador que construido sobre bases de igualdad y " protección " genera un embotamiento generalizado de la masa, sobre la base de la unión en ideales, aunque van en contradicción con el bienestar de la comunidad, y responden a lógicas de supervivencia de la individualidad. " Lo contrario de una cultura auténtica es una cultura imitativa, que responde a necesidades y proyectos propios de una situación ajena, distinta a la vive un pueblo."( Villoro, 1998:63).
Por el contrario, el segundo caso comparado por Freud con el ideal de la religión( mas allá de la institución), se asemeja a las formas de identificación entre iguales, en lógicas de solidaridad que configura desde identificaciones libres, responsabilidades autónomas que se comparan a las lógicas organizativas de los movimientos y organizaciones sociales, resultado de la conciencia de objetivos comunes e ideales compartidos,( es de destacar aquí, la importante influencia que tenía en esta área la región Caribe antes de la arremetida paramilitar.). " En una vía, esa imagen reproduce los rasgos singulares que nos caracterizan: la llamaremos vía de la singularidad. En la otra, en cambio, la imagen de sí mismo es obra de un proyecto: llamémosla vía de la autenticidad. En ambas trata de integrarse el pasado con el futuro elegido, pero el énfasis es distinto: mientras la primera ve el futuro a la luz de la historia, la segunda juzga la historia a partir de un futuro elegido "( Villoro, 1998:60).
Cuando hablamos de rompimiento del tejido social, nos referimos precisamente a esos ideales construidos, por los pueblos, sobre la base de la construcción de territorios autónomos, que luego por influencia de lógicas paramilitares, resultan trasponiendo su identificación hacia una cultura que difiere totalmente de aquello de lo que somos, esto es la cultura del paramilitarismo, lo que a decir de Freud exige a la vez invisibilidad total del ambiente circundante, esto requiere que los sujetos se olviden también de los sucesos atroces a su alrededor, que no tengan memoria.
En el mejor de los casos el mantenimiento de cierto grado de identidad del Yo incluye poner en riesgo definitivo su vida y la de sus familiares. La sensación de inseguridad, frente a un ideal del Yo que atenta contra la supervivencia de la diferencia, redunda a nivel subjetivo en sintomatologías de carácter físico y mental, de esta forma, el hecho traumático no sólo se constituye como un evento estresante, sino que implica un ataque frontal a las construcciones más profundas de la psiquis, las emociones y afectos que definen la estructura del sujeto que