Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 179
panorama global. Así, se afirma que es una Guerra Civil Irregular, un " conflicto armado interno, internacionalizado, irregular, prolongado y con raíces históricas de índole ideológica "( Pizarro, citado en Medina, 2008).
La definición de la guerra interna está dada porque tiene lugar en el " interior de un Estado reconocido internacionalmente, y en el cual se halla envuelto el propio Estado como uno de los protagonistas centrales "( Medina, 2008:11). Es necesario explicar que la caracterización del conflicto bajo la categoría de guerra, no se limita al ámbito militar estrictamente, ni tampoco se reduce a una confrontación de bandos armados. Por el contrario, se acuña el término irregular, para denotar la compleja red de relaciones que se entretejen entre actores armados ilegales, Estado, población civil y grupos económicos y políticos. Se pretende dar cuenta de una situación de beligerancia, por territorios, por posicionamientos de poder y control poblacional, por la disputa frente a la implantación de un modelo de país.
Como resultado de esto, se evidencia una violencia 119 íntimamente entrelazada con la puesta en práctica de un proyecto de país, liderado y moldeado por sectores dominantes de la sociedad, en donde las agresiones constantes contra la población y los movimientos sociales no resultan ser hechos aislados ni tampoco simples secuelas de la confrontación armada 120, " es una guerra donde el discurso de los derechos humanos es objetivo militar y el derecho internacional humanitario burlado y desconocido "( Medina, 2008: 26)
La idea acuñada por Gonzalo Sánchez de que en Colombia no existe una guerra, sino múltiples guerras que se superponen unas a otras, da cuenta de la dificultad para una definición cerrada, limitada a la acepción de los conceptos preexistentes. El carácter irregular, permite dar cuenta de una guerra alimentada por la filosofía belicista del Estado que apuntó a diferentes ciclos de rearme y control estatal, fortaleciendo no sólo el aparato militar, sino construyendo un fuerte andamiaje paramilitar en el cual coinciden terratenientes, dirigentes de la industria nacional y multinacional, integrantes de las fuerzas armadas, políticos y narcotraficantes. Una guerra del paramilitarismo, " financiada y desarrollada por propietarios, ganaderos, comerciantes, agricultores y empresarios dirigida a favorecer sus economías y aumentar sus procesos de acumulación "( Medina, 2008: 25). La guerra de la insurgencia, que por mucho tiempo tuvo como finalidad la derrota del Estado y la implantación de un modelo de sociedad diferente al impulsado desde el Estado, también ha mutado con el tiempo. La guerra de milicias, del narcotráfico, todas ellas convivientes en un entramado de relaciones diferenciadas que afectan tanto la disposición de los territorios, la soberanía nacional, así como a la población, especialmente aquella que coexiste con la presencia de estas dinámicas cotidianamente.
En este sentido, la presencia de fuerzas internacionales en tareas de financiamiento, asesoramiento, entrenamiento y de perfilamiento militar ha constituido un teatro de operaciones muy activo, que nutre la confrontación interna 121, especialmente tras la postura
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Gonzalo Sánchez afirma que la violencia es " un componente dentro de la guerra "( citado en Medina, 2008: 15), pero no es la definición última de esta, motivada como se mencionó antes, por cuestiones ideológicas y políticas de índole histórica, y que van más allá de la confrontación militar. Igualmente señala que más que una guerra, existen múltiples guerras al interior de la nación.
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Ya a inicios de la década del 2000, se advertía claramente como las estrategias de guerra y de represión se han dirigido contra la población civil y que no participa directamente en las hostilidades armadas. La guerra se está librando contra la población civil( Cinep, Justicia y Paz, 2003).
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Y que se ha consolidado de manera tal que, en 2009, el gobierno Colombiano aceptó la presencia de las fuerzas militares de Estados Unidos en 7 bases militares ubicadas en diversas áreas del territorio nacional, consideradas por el gobierno como apoyo militar para la región:“ Padilla de León aseguró que los militares de Estados Unidos, que estarán en las bases militares colombianas, también estarían en condiciones de apoyar a los países vecinos si así lo solicitaran. El anuncio del Ministro de Defensa( e) se dio justo antes de iniciar la Conferencia de Seguridad de Suramérica( SouthSec), organizada en forma conjunta por las Fuerzas