Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 151
En cuanto a al sistema universitario 112, en la década de los treinta con la llegada de los liberales al poder se producirá una ruptura leve con la administración de la educación por parte de la Iglesia. La Universidad Nacional tendrá un papel protagónico en este período con la reforma del currículo y la extensión de la matrícula pública. Por su parte la iglesia al verse relegada funda dos universidades pontificias en dos ciudades capitales( Javeriana en Bogotá y Bolivariana en Medellín).
Sin embargo, solo a mediados del siglo XX se rompe la fuerte selectividad en el ingreso a la universidad, pues la implementación de políticas desarrollistas exigía la escolarización y profesionalización de la población como mano de obra, también como medio para“ civilizar” a las masas agitadas por las luchas bipartidistas y la guerra fría. La universidad empieza a diversificar la oferta de carreras, actuando acorde a los principios del Capital Humano y a las necesidades científicas, burocráticas y tecnológicas del Estado y la incipiente Industria. Este cambio supondrá, según Parra Sandoval( 1998), el paso de la estructura curricular de la Universidad Tradicional que se reconocía por carreras como medicina, derecho, ingeniería civil y humanidades, a la de la Universidad Moderna, la cual diversifica las carreras, aumenta la matrícula y estratifica los segmentos educativos.
Podría afirmarse que el fin de la educación superior estaba orientado por las políticas internacionales para el desarrollo del tercer mundo, al mismo tiempo que se fortalecía la segmentación entre lo público y lo privado, con un mayor aumento del último. Una de las consecuencias inmediatas fue la expansión de la matrícula en todos los niveles, al mismo tiempo que se dio una reivindicación de más y mejor educación para grupos sociales que históricamente estaban excluidos de este campo, y que creyeron en la promesa de movilidad social ascendente a través de los títulos. A partir del crecimiento de la demanda de educación superior surge un tercer momento que Parra denomina Universidad de Masas, el cual atenderá a más jóvenes de origen social popular en el sector privado de menor calidad, en jornada nocturna o a distancia( Parra, 1998: 25).
El crecimiento de la educación superior se inició desde los años setenta y ochenta, de la mano de la iniciativa privada y la demanda del inusitado número de bachilleres graduados. Los cupos universitarios aumentaron drásticamente, de poco más de 141.000 estudiantes en 1974 a unos 832.000 en 1999, gracias a la proliferación de universidades privadas que, durante el mismo período, pasaron de ser el 37,14 % del total a constituirse en el 68.70 %( Múnera, 2002: 56-60).
Como se puede observar, la educación superior se diversificó en su composición poblacional y cambió la estructura de selección al ingreso, es decir, pasó de un sistema de élites a un sistema estratificado con tendencia a la masificación. Estos rasgos se conjugaron en los años noventa con las reformas a la educación( Ley 30 de 1992) que promovieron la inserción de condiciones de mercado, y con ello la financiación de la demanda por encima de la oferta. En términos más amplios las reformas de los años noventa buscaban:
Avanzar en la descentralización, promover la competencia entre instituciones públicas y privadas para obtener mejor educación, crédito para financiar estudios universitarios, integración de colegios, establecer el sistema nacional de evaluación de la calidad de la educación primaria y secundaria – con base en pruebas cognitivas aplicadas anualmente a los estudiantes –, reestructurar las facultades de educación y las escuelas normales, establecer el examen básico universitario como medio de evaluación para todas las carreras, hacer reconversión de bachilleratos técnicos en académicos, reestructurar el
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Valga anotar que el sistema universitario en Colombia desde la Colonia fue creado y sostenido por la Iglesia. A diferencia de otros Virreinatos la Nueva Granada no contó con una Universidad creada por la Corona, pues la enseñanza fue cedida a la Iglesia Católica que a través de sus diferentes comunidades construyó los centros para la formación de los intelectuales criollos.