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Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 136
requerimientos macroeconómicos, ideológicos, culturales y sociales.”( Libreros, 2002:22). Si bien la política educativa se enmarca en el análisis de las políticas sociales, es preciso comentar que es un área de producción de la ideología del Estado que promulga aspectos propositivos sobre significados y valores, lo que la hace de especial relevancia ya que estas poseen el carácter de ser formulaciones cargadas ideológicamente de acuerdo a intereses preestablecidos. De tal manera, su análisis supone no sólo la identificación de las normas, sino la complejidad de relaciones y actores educativos, discursos, instituciones, pretensiones y direcciones en los que se generan diversas construcciones discursivas( Libreros, 2002).
Las políticas públicas propiciadas para el ámbito universitario, no han estado muy alejadas de todo tipo de presiones e influencias ideológicas como lo ha demostrado el proceso histórico de reconfiguración de la Educación Superior en América Latina posterior a los procesos de reforma de los años noventa, que implicaron el establecimiento o profundización de una lógica economicista en el ámbito de la educación universitaria. De tal manera que cuando nos referimos en el presente escrito a la política de Educación Superior del gobierno de Juan Manuel Santos estamos buscando problematizar los actores presentes en el contexto, así como las influencias ideológicas que determinan cierto plan de gobierno con respecto a la educación universitaria.
Chiroleu( 2012) señala, que la universidad es una organización compleja por antonomasia y que las políticas universitarias adquieren por lo tanto cierta especificidad que se expresa: en el carácter especializado de algunas de las resoluciones que sobre esta se toman y que se muestran como marcos generales de acción, que dificultan la interpretación de las tendencias ideológicas o de las relaciones que estas buscan establecer; tal como ocurrió con las diversas formas de intervención de las reformas de los años noventa, habilitadas en la lógica economicista impuesta en la educación universitaria de América Latina, que como lo explica la autora, implicó la convergencia de dos procesos: la privatización de la Educación Superior, y la privatización de las instituciones de gestión del Estado por la adopción de prácticas del ámbito privado.
4.2. Una mirada el proceso de reforma en marcha
Una vez establecida la mirada de interés sobre la política pública como un eje de acción del Estado y como campo de relación en el que participan actores, contextos e influencias de ideas, suponemos que revisar bajo este prisma el actual proceso de reforma universitaria propuesta por el gobierno de Juan Manuel Santos, nos va a permitir identificar algunas cuestiones que algunos de los recientes acercamientos han dejado de lado, por ejemplo al no considerar una mirada más macro sobre otros aspectos de su propuesta de gobierno o la influencia que sobre este proceso tiene la globalización, la mercantilización de la educación y las discusiones en torno a la educación como un derecho.
Este apartado entonces, tiene como objetivo: dejar trazadas algunos posibles caminos problemáticos o, la guía de ciertas aperturas o preguntas al análisis de la reforma a la Ley 30 de Educación Superior. El acercamiento que proponemos, supone propiciar la discusión sobre la educación como derecho fundamental frente a la concepción de esta como servicio público cultural con función social, como se la entiende en esta reforma. Además de que consideramos conveniente tener en cuenta como ejes de análisis las exigencias realizadas a las universidades y la caracterización de algunos actores que participan en el campo de fuerzas de definición y problematización de la política pública propuesta. Para ello es conveniente situarla en un contexto de análisis de la política educativa, que desde la década del noventa nos muestra un proceso de mercantilización y privatización en el que participan diversos