Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 100
la resistencia social en la región es paradigmática a nivel nacional, al impedir de momento, la implementación de cualquier megaproyecto aurífero en la región. Por cierto, la Anglogold está asociada a aparatos militares y paramilitares tanto en Colombia, como en países centro africanos( Molano, 2006).
En la rama petrolera, el piedemonte casanareño sufrió un control armado muy intenso, donde fuerzas paramilitares implementaron un Terrorismo de Estado en las áreas extractivas y el ejército se ha encargado de la protección de las instalaciones petroleras. Según lo plantea el con suficiencia el TPP( 2007), el Observatorio de Transnacionales( 2008) y Ryggvik( 2009), la BP es una empresa íntimamente vinculada con graves violaciones de Derechos Humanos en la zona, junto con un serio debilitamiento y silenciamiento de la resistencia social campesina 72. Por su lado, la petrolera OXY está relacionada con una intensa militarización del departamento de Arauca, en clara sincronía con atropellos a la organización social local, ejerciendo un fuerte control territorial y de sometimiento político de la población 73. Y más recientemente, la empresa Pacific Rubiales se ha dado a conocer por su abierta disputa con la clase trabajadora que labora en el departamento del Meta, dilucidándose el más reciente conflicto obrero patronal, moldeado con altos visos represivos.
Finalmente, es importante descubrir cuáles son los actores que intervienen en la violación de los DDHH, el sistema socio político que sostiene el régimen actual, el modelo productivo que sirve de base al sustento del conflicto y la intervención internacional por parte de grandes agentes económico políticos, que aumentan el clima de tensión en el país. En este escenario, el aparato económico es uno de los componentes principales que motoriza la violencia contra la población y por ende, es uno de los principales mecanismos disparadores de la violación de DDHH en Colombia( Cuervo y Villamil, 2011) 74.
Reflexión Final
En síntesis, ya sea en la época indígena, de la colonia, republicana o contemporánea, estos bienes naturales han adquirido un diferente significado, valor, beneficio y tipos de uso en nuestro país a través del tiempo. No obstante, la dinámica nacional de extracción de dichos bienes no se mantiene al margen de las lógicas internacionales de producción desde hace casi cinco siglos, por tanto, la economía en la escala global también es un poderoso aparato que determina las formas de explotación de materias primas en el país. En medio de este panorama, que tiene que ver con la historia minero energética nacional, los“ recursos” primarios fueron apropiados en forma desigual según el actor social que ejerciera esta actividad.
Han habido fases para la explotación de la riqueza mineral y de hidrocarburos del país a lo largo del último siglo, donde los“ recursos” son explotados por disímiles actores con diversas escalas de producción y capacidad económica, que van desde los pequeños productores, las empresas estatales, las empresas privadas nacionales o las compañías extranjeras de mediana envergadura, hasta los gigantes emporios internacionales,( cuyo control territorial y de“ recursos” más reciente, viene instaurándose como el predominante).
Desde la década de los noventa, se da inicio a un periodo de mayor apertura a grandes inversores en los países suramericanos, lo que trajo consigo, una especie de
72
Ver también Preaudiencia Petrolera( 2006).
73
Ver Amnistía( 2004), Preaudiencia Petrolera( 2006) y TPP( 2007).
74
Los intereses económicos son un móvil primordial que empuja a la generación de conflictos sociales y a la violación sistemática de DDHH, tal como sucede permanentemente con la implantación de megaproyectos extractivos( o de infraestructura) y la expansión del latifundio terrateniente( Cuervo y Villamil, 2011: 15).