Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 99
promotores. En cambio, desestructuran las economías locales, se amenaza con el territorio de sectores populares, se generan fenómenos de desplazamiento 67, se producen nefastos efectos ambientales, se agudizan o mantienen los niveles de pobreza en las regiones intervenidas y se exacerban los niveles de violencia. Es la cara oculta de la inversión extranjera y la economía extractiva en los países periféricos, que como en el caso colombiano, llega a niveles críticos por las particularidades del contexto político interno. Todas estas anomalías asociadas al poder económico, se expresan en graves contradicciones concretas en el campo ambiental, de los Derechos Humanos, en la apropiación de tierras o en la desestabilización de la organización social, siendo una dinámica que se desarrolla más detenidamente a continuación.
Por ejemplo, a nivel ambiental, han sido muy controvertidos los proyectos auríferos, tal como sucede en la Mina Angostura por su potencial afectación a zonas de alta montaña. Por la implantación proyecto, se amenaza las fuentes hídricas que abastecen de agua a las poblaciones del nororiente del departamento de Santander. En esa misma vía, se halla el proyecto La Colosa, el cual está en el ojo del huracán por los daños que causaría a ecosistemas y extensas poblaciones del centro del Tolima, que dependen de los reservorios hídricos regionales. En ambos casos, con todas los la repercusiones que conlleva la utilización de cianuro y mercurio, que suele aplicar en el entorno la minería metalífera a cielo abierto.
Desde una perspectiva un poco más aguda, sólo para condensar resumidamente una trama muy compleja del conflicto social, se encuentra como la empresa Cerrejón, se halla asociada a una poderosa fragmentación territorial de comunidades campesinas e indígenas en la Guajira y por fuertes procesos de concentración de la propiedad sobre la tierra, tal como lo plantea el Observatorio de Transnacionales( 2008). De otro lado, la empresa estadounidense Muriel Mining Company, se encuentra en disputa directa por el territorio con comunidades indígenas del noroccidente colombiano, por la implantación de proyecto Mande 68. Por su parte, la empresa carbonera Drummomd Company, está acusada en un tribunal internacional por el asesinato de sindicalistas vinculados a la empresa en el Caribe colombiano( TPP, 2006; Timmons, 2005).
Así mismo, comunidades de Norte de Santander presenciaron una previa ocupación militarpara militar en la región del Catatumbo, que entre otras, se llevó a cabo para la implantación del proyecto carbonero Río de Oro 69. Empresas como Holcim y Cemex, planean la irrupción masiva sobre áreas rurales y barrios marginales del sur de Bogotá, a la vez que son vinculadas con las amenazas propinadas a Sintraminercol en la década del 2000( TPP, 2006), sindicato de la rama minera que ha confrontado a las grandes corporaciones del sector.
Pero quizás, la empresa más emblemática por su expansión territorial en Colombia, es la minera transnacional Anglogold Ashanti, corporación que ha solicitado 4 millones de hectáreas para la exploración en 2006 y que se caracteriza por su férrea lucha por conseguir una consolidación en las zonas de interés económico 70. Además de su incisivo choque con comunidades indígenas y campesinas de Risaralda, Cauca y Nariño, es el avance sobre la región del Sur de Bolívar, donde esta minera ha desplegado ampliamente su poderío diplomático, jurídico y militar, con intermediación de los organismos de Estado 71.
La enconada lucha con comunidades de pequeños mineros y campesinos del Sur de Bolívar, que si bien sigue agudizada, es un escenario de derrota momentánea para la Anglogold, ya que
67 |
“ El desplazamiento forzado de las comunidades se realiza para lograr objetivos económicos y militares” |
( Cecoin, 2005: 64). |
68 |
Ver TPP( 2006). |
69 |
Ver Ó Loingsigh, 2007 y TPP( 2006). |
70 |
Ver Molano, 2006. |
71 |
Ver Sintraminercol( 2004); Preaudiencia Minera( 2006); Molano( 2006); Corporción Sembrar( 2006) y TPP |
( 2006).