Jesús O El Srecreto Mortal de los Templarios | Página 122

la propia Herodías , especialmente para Juan Crisós-tomo , quien compara a la emperatriz Eudoxia con Herodías , y se toma a sí mismo por Juan el Bautista porque Eudoxia lo manda exiliar fuera de Bizancio . Esto mismo sucede con Atanasio de Alejandría , quien no conoce a Herodías sino como bailarina .
Y esto plantea un nuevo problema . Herodes Antipas , al hacer detener y encarcelar lejos al Bautista , quiso hacerle callar y cortar todo contacto suyo con el pueblo , por prudencia política . Y en los confines del desierto nabateo Maqueronte cumple esta función . Pero , de todos modos , no lo manda ejecutar , porque le teme . El Bautista es , a sus ojos , un profeta , se rumorea que es el propio Elias reencarnado , además es nazir , es decir , consagrado al Señor , y por lo tanto no se le puede poner la mano encima . Y detrás de dicho temor quizás hubiera también una inconsciente admiración , mezclada con una conciencia no muy limpia .
De modo que , cuando hubo sido pronunciada la imprudente promesa , sin duda debido a la embriaguez del festín , cuando Herodes Antipas tuvo que cumplirla , quizás el alejamiento mismo de la víctima designada le permitiera la esperanza de escapar a sus imprudentes palabras .
Recapitulemos . Salomé ( o Herodías , su madre ) danza maravillosamente delante de Heredes y su corte . Heredes , en recompensa , le promete concederle todo lo que desee , aunque se trate de la mitad de su reino . Salomé ( o Herodías ) pide entonces la cabeza del Bautista .
¿ Lo conocía ? Es poco probable . Las mujeres de su rango salían poco , y si lo hacían era dentro de literas cerradas , escoltadas por esclavos o eunucos armados , que despejaban las calles mucho antes de su paso . Y precisamente este hecho es el que saca del aprieto a Herodes Antipas .
Llama a uno de sus oficiales . Le da una orden en voz baja . El hombre desaparece . Algunos momentos más tarde , la fiesta es de nuevo interrumpida : el oficial regresa . Detrás de él , un verdugo lleva , sobre una gran bandeja , la cabeza del Bautista . O , mejor dicho , una cabeza exangüe , una cabeza de hombre , barbudo y de abundante cabellera , de rostro pálido y flaco . Eso es , al menos , lo que nos cuentan Mateo y Marcos , en quienes , por otra parte , el relato está ostensiblemente interpolado . 14
14 Es forzoso constatar que este relato interpolado no coincide , en su orientación genera ], en
los dos evangelistas . En Marcos ( 6 , 20 ), Herodes siente una cierta simpatía por Juan , lo trata bien , incluso a veces le consulta . En cambio en Mateo ( 14 , 1-12 ), de eso nada : el Bautista está encerrado en su calabozo y no mantiene conversaciones metafísicas con Herodes Antipas . Para el lector deseoso de verificar esta interpolación le indicaremos que basta con cortar , en Marcos , el relato después del versículo 12 ( 6 ) y continuar en el versículo 30 ( 6 ); entonces se constata fácilmente que no hay interrupción alguna y que todo lo que se ha suprimido estaba interpolado
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