inversiones inteligentes 1 | Seite 634

EL INVERSOR INTELIGENTE único año bueno, y a unas 200 veces los beneficios medios. Además, la sociedad volvió a declarar un déficit en el mismo año en el que se alcanzaba su cotización máxima. Al año siguiente, 1969, el precio comprador cayó hasta 1 dólar. PREGUNTAS: ¿Sabían los idiotas que pagaron más de 8 dólares por esta acción en 1968 algo sobre el historial anterior de la empresa, su historial de beneficios quinquenal, el valor de sus activos (que por cierto era muy pequeño)? ¿Sabían todo lo que estaban recibiendo por su dinero o, por mejor decir, lo poco que estaban recibiendo por su dinero? ¿Les importaba? ¿Tiene alguien en Wall Street algún tipo de responsabilidad por la periódica repetición de las operaciones especulativas descerebradas, asombrosamente generalizadas e inevitablemente catastróficas que se suelen llevar a la práctica con estos tipos de vehículos? 6. Contabilidad tributaria de la adquisición por parte de NVF de acciones de Sharon Steel 1. NVF adquirió el 88% del capital de Sharon en 1969, pagando por cada acción 70 dólares en obligaciones al 5% de NVF, con vencimiento en 1994, y con warrants para adquirir 1,5 acciones de NVF a un precio de 22 dólares por acción. El valor inicial de mercado de las obligaciones aparentemente únicamente fue del 43% del par, mientras que los warrants cotizaron a 10 dólares por cada acción de NVF afectada. Esto significa que los accionistas de Sharon únicamente recibían 30 dólares de valor en obligaciones, y 15 dólares de valor en warrants por cada acción que entregaban, un total de 45 dólares por acción. (Aproximadamente éste era el precio medio de las acciones de Sharon durante el año 1968, y también fue su cotización al cierre de ese ejercicio). El valor nominal de Sharon era de 60 dólares por acción. La diferencia entre este valor nominal y el valor de mercado de las acciones de Sharon representaba aproximadamente 21 millones de dólares sobre las 1.415.000 acciones de Sharon que se adquirieron. 2. El tratamiento contable estaba diseñado para conseguir tres objetivos: (a) Dar a la emisión de las obligaciones el tratamiento 636