inversiones inteligentes 1 | Page 623

APÉNDICES Permítaseme otra digresión personal. En mis primeros años en Wall Street, una de las acciones misteriosas favoritas era Consolidated Gas of New York, en la actualidad Consolidated Edison. Era propietaria, en forma de filial, de la rentable New York Edison Company, pero únicamente declaraba los dividendos percibidos de esta fuente, no todas sus ganancias. Las ganancias no declaradas de Edison eran la fuente del misterio y del «valor oculto». Para mi sorpresa, descubrí que estas cifras que se cuchicheaban al oído en Wall Street estaban realmente publicadas, ya que tenían que presentarse todos los años en el registro de Comisión de Servicios Públicos del estado. Era simplemente cuestión de consultar los registros y de exponer los verdaderos beneficios de Consolidated Gas en un artículo de una revista. (Por cierto, la adición a los beneficios no era espectacular). Uno de mis amigos, de más edad que yo, me dijo en aquella época «Ben, es posible que pienses que eres un tipo genial por aportar esas cifras que se echaban en falta, pero ten en cuenta que Wall Street no te va a agradecer el esfuerzo en absoluto. Consolidated Gas con todo su halo de misterio es más interesante y más valiosa que sin ese halo. Vosotros, los jovenzuelos que queréis meter la nariz en todas partes, vais a arruinar a Wall Street». Es cierto que las tres M que en aquella época aportaban tanto combustible a las calderas especulativas prácticamente han desaparecido en la actualidad. Esas M eran el Misterio, la Manipulación y los (pequeños) Márgenes. Sin embargo, nosotros, los analistas de valores, hemos creado por nuestra cuenta métodos de valoración que son tan especulativos por naturaleza que podrían ocupar perfectamente el lugar de aquellos antiguos factores especulativos. ¿No tenemos nuestras propias «3 M» en la actualidad, en forma nada menos que de la Minnesota Mining and Manufacturing Company (3 M), y no ilustra su capital ordinario perfectamente la nueva especulación, en contraste con la antigua? Analicemos unas cuantas cifras. Cuando las acciones ordinarias de M. M. & M. cotizaron el año pasado a 101, el mercado estaba valorando la empresa a 44 veces los beneficios de 1956, que a la larga acabaron siendo los mismos que en 1957, ya que en este año no se produjo ningún incremento de beneficios del que pueda hablarse. La propia empresa estaba valorada en 1.700 millones de dólares, de los cuales 200 millones de dólares estaban cubiertos por activos netos, y la bonita cifra de 1.500 millones de dólares era representativa de la valoración realizada por el 625