inversiones inteligentes 1 | Page 621

APÉNDICES empresa, ni siquiera después de que cambiase su nombre por el de International Business Machines en 1926. Analicemos ahora esta misma empresa con su nuevo nombre en 1926 un año en el que el mercado de las acciones estaba a un nivel bastante elevado: En aquella época, publicó por primera vez su partida de fondo de comercio en el balance, y dicha partida ascendía a la considerablemente importante suma de 13,6 millones de dólares. Mr. A. N. había tenido razón. Prácticamente todo el dinero de lo que.había dado en denominarse capital en el cual se apoyaban sus acciones ordinarias en 1915 había sido agua, nada más que agua. Sin embargo, desde aquella época la empresa había conseguido un impresionante historial bajo la dirección de T. L. Watson Senior. Su neto había aumentado de 691.000 dólares a 3,7 millones, multiplicándose por más de cinco, una espectacular ganancia porcentual, mayor de lo que iba a conseguir en cualquier período posterior de once años. Había acumulado un estupendo capital tangible en el que apoyar las acciones ordinarias, y había realizado un desdoblamiento de acciones de 3,6 por 1. Había establecido una política de dividendos de 3 dólares para las nuevas acciones, mientras que los beneficios ascendían a 6,39 dólares por cada acción. Cabría haber esperado que el mercado de valores en 1926 se hubiese mostrado relativamente entusiasmado por una empresa con semejante historial de crecimiento y una posición comercial tan sólida. Veamos. La banda de precios durante ese ejercicio fue de 31 mínimo, 59 máximo. A una media de 45, seguía cotizando al mismo multiplicador de siete veces sus beneficios, y al mismo 6,7% de rendimiento por dividendo al que cotizaba en 1915. En su punto mínimo de 31 no estaba muy por encima del valor nominal de su activo tangible y, en ese sentido, su precio estaba determinado de una forma mucho más conservadora que once años antes. Estos datos ilustran, igual de bien que podrían hacerlo cualesquiera otros, la persistencia de los puntos de vista tradicionales sobre la inversión hasta los años culminantes del período alcista de mercado de la década de 1920. Lo que ha pasado desde entonces se puede resumir utilizando intervalos de diez años en la historia de IBM. En 1936, el neto se expandió hasta duplicar las cifras de 1926, y el multiplicador medio ascendió de 7 a 17,5. De 1936 a 1946, la ganancia fue de 2,5 veces, pero el multiplicador medio en 1946 seguía estando en el nivel de 17 5. A partir de esa fecha el 623