APÉNDICES
4. La nueva especulación en acciones ordinarias1
Lo que voy a decir es reflejo de los muchos .años que he pasado en
Wall Street, con sus concomitantes variedades de experiencias. Entre estas
experiencias cabe mencionar la recurrente aparición de nuevas situaciones,
de una nueva atmósfera, que pone en tela de juicio el valor de la propia
experiencia. Es cierto que uno de los elementos que distingue a la
economía, a las finanzas y al análisis de valores de otras disciplinas
prácticas es la incierta validez de los fenómenos del pasado a la hora de
servir de guía para el presente y el futuro. Sin embargo, no tenemos ningún
derecho a desdeñar las lecciones del pasado hasta que, por lo menos, las
hayamos estudiado y comprendido. Mi discurso de hoy es un esfuerzo
encaminado a dicha comprensión en un campo limitado, en concreto, un
esfuerzo por señalar algunas relaciones de contraste entre el presente y el
pasado en estas actitudes subyacentes hacia la inversión y la especulación
con acciones ordinarias.
Permítaseme comenzar con un resumen de mi tesis. En el pasado, los
elementos especulativos de las acciones ordinarias residían de manera casi
exclusiva en la propia empresa; se debían a las incertidumbres, a los
elementos fluctuantes, a debilidades puras y duras del sector, o de la
configuración individual de la empresa. Estos elementos de especulación
siguen existiendo, por supuesto; no obstante, podría decirse que se han
reducido considerablemente como consecuencia de una serie de
acontecimientos a largo plazo a los que me referiré posteriormente. Sin
embargo, a modo de venganza, se ha i