inversiones inteligentes 1 | Page 600

EL INVERSOR INTELIGENTE actualidad entre un rendimiento medio y el rendimiento real del fondo FMC durante este período asciende a 243 millones de dólares. FMC atribuye este éxito a la mentalidad que se les recomendó para elegir a los gestores. No son los gestores que yo habría elegido necesariamente, pero todos ellos tienen el denominador común de que eligen los instrumentos en los que invierten atendiendo al valor. Pues bien éstos son los nueve historiales de los jugadores a cara o cruz de Graham and Doddsville. No los he elegido a posteriori entre miles de ellos. No estoy recitando los nombres de un puñado de ganadores de la lotería; personas de las que nunca había oído hablar antes de que ganasen la lotería. Elegí a estas personas hace años basándome en las estructuras que utilizaban para adoptar sus decisiones de inversión. Sabía lo que se les habla enseñado, y adicionalmente tenía un cierto conocimiento personal sobre su intelecto su carácter y su temperamento. Es muy importante comprender que este grupo ha asumido muchos menos riesgos que la medía; hay que examinar sus resultados en los años en los que el mercado general tenía malos resultados. Aunque difieren mucho en cuanto a su estilo, estos inversores están siempre, mentalmente, comprando la empresa, no las acciones. Algunos de ellos, en ocasiones, compran empresas completas. Sin embargo, es mucho más frecuente que únicamente compren pequeñas partes de empresas. Su actitud, ya sea al comprar la totalidad de la empresa o al comprar únicamente una pequeña participación, es la misma. Algunos de ellos tienen carteras con docenas de acciones; otros se concentran sólo en un puñado de acciones. No obstante, todos aprovechan la diferencia entre el precio de mercado de una empresa y su valor intrínseco. Estoy convencido de que hay muchísima ineficacia en el mercado. Estos inversores de Graham and Doddsville han conseguido el éxito aprovechando las divergencias entre el precio y el valor. Teniendo en cuenta que el precio de una acción puede estar influido por un «rebaño» de Wall Street, que acepta los precios establecidos marginalmente por la persona más desequilibrada, o más avariciosa, o por la persona más deprimida, resulta muy difícil afirmar que el mercado siempre establece los precios racionalmente. En realidad, los precios del mercado frecuentemente son absolutamente insensatos. 602