EL «MARGEN DE SEGURIDAD» COMO CONCEPTO CENTRAL DE LA...
valor de esos warrants radica en la posibilidad de que las acciones a las que
se refieren algún día coticen por encima del precio de opción. En el
momento presente no tienen valor ejercitable. Sin embargo, dado que todas
las inversiones dependen de unas expectativas de futuro razonables, es
adecuado considerar estos warrants desde el punto de vista de las
probabilidades matemáticas de que algún futuro período alcista de mercado
dé lugar a un gran incremento de su valor indicado y de su cotización. Este
estudio podría llevar a la conclusión de que de este tipo de operación
pueden desprenderse unos beneficios muy superiores a las posibles
pérdidas, y de que las probabilidades de acabar obteniendo un beneficio
son mucho mayores que las de acabar incurriendo en una pérdida
definitiva. Si tal fuese el caso, habría un margen de seguridad presente
incluso en un valor de este tipo, tan poco atractivo por naturaleza. Un
inversor suficientemente emprendedor podría incluir una operación de
warrants o de opciones sobre acciones en su conjunto variado de
inversiones no convencionales.1
En resumen
La inversión es más inteligente cuanto más se parece a una operación
empresarial. Es sorprendente ver cuántos empresarios tremendamente
capaces tratan de operar en Wall Street desentendiéndose de todos los
principios de sensatez con los que han conseguido el éxito en sus propias
empresas. Sin embargo, la mejor postura posible a la hora de abordar esta
cuestión es la de considerar que todos los valores empresariales
representan, en primera instancia, una participación en la propiedad, o un
derecho sobre una empresa concreta. Si una persona decide dedicarse a
conseguir beneficios con la compra y la venta de valores, se estará
lanzando a una actividad empresarial, que deberá gestionar de conformidad
con unos principios empresariales generalmente aceptados si quiere tener
una probabilidad de prosperar.
El primero, y más evidente, de estos principios es: «conozca lo que
está haciendo, conozca su negocio». En el caso del inversor, esto significa
lo siguiente: no trate de conseguir «beneficios empresariales» con las
las opciones sobre acciones. Graham reconoce que pretende que el ejemplo provoque conmoción porque
incluso en su época, los warrants estaban considerados como uno de los instrumentos más infectos del
mercado. (Véase el comentario al capítulo 16).
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