inversiones inteligentes 1 | Page 563

EL «MARGEN DE SEGURIDAD» COMO CONCEPTO CENTRAL DE LA... cierta medida en las acciones con bajo multiplicador de las grandes empresas, un inversor defensivo puede adquirir en el momento presente acciones a 12 veces los beneficios recientes, es decir con un rendimiento por beneficios del 8,33% sobre el coste. Puede obtener una rentabilidad por dividendo de aproximadamente el 4%, y tendrá e14,33% de su coste reinvertido en la empresa por su cuenta. Con estos criterios, el excedente de capacidad de generación de beneficios de las acciones respecto a los intereses de las obligaciones a lo largo de un período de diez años seguiría siendo demasiado reducido para constituir un adecuado margen de seguridad. Por ese motivo, tenemos la impresión de que en la actualidad existen riesgos reales incluso en una lista diversificada de buenas acciones ordinarias. Estos riesgos se pueden compensar completamente por las posibilidades de obtención de beneficio de las acciones recogidas en la lista; de hecho, cabe la posibilidad de que el inversor no tenga más opción que incurrir en esos riesgos, puesto que de lo contrario podría incurrir en los riesgos aún más graves de que su cartera estuviese integrada únicamente por instrumentos que le concediesen derecho a reclamar el reembolso de cantidades fijas denominadas en dólares sujetos a una incesante depreciación. No obstante, el inversor haría bien en ser consciente, y en aceptar con toda la filosofía de que sea capaz, que la antigua conjunción de adecuadas posibilidades de beneficio combinadas con un reducido riesgo en última instancia ha dejado de estar a su alcance.* No obstante, el riesgo de pagar un precio demasiado elevado por una acción de buena calidad, aunque es real, no es el principal peligro al que se enfrenta el comprador medio de acciones. La observación durante muchos años nos ha enseñado que las principales pérdidas que sufren los inversores provienen de la adquisición de acciones de baja calidad en momentos en los que las condiciones económicas son favorables. Los compradores se pagó por la acción y el tipo de interés de las obligaciones, y ese margen de seguridad es la diferencia que podría absorber cualquier acontecimiento insatisfactorio que pueda producirse. Cuando se redactó la edición de 1965 de El inversor inteligente las acciones normales se vendían a 11 veces los beneficios, ofreciendo un rendimiento del 9% frente al 4% ofrecido en las obligaciones. En este caso, tendría usted un margen de seguridad superior al 100%. En la actualidad [en 1972] no hay d