EL INVERSOR INTELIGENTE
medidas para poner en práctica estos augurios, por muy elevada que pueda
parecer la cotización de la empresa.*
*
Graham está alertando a los lectores sobre una especie de «falacia del jugador» según la cual los
inversores creen que una acción sobrevalorada debe ver reducida su cotización por el mero hecho de que
esté sobrevalorada. De la misma forma que cuando se tira una moneda no es más probable que salga cara
después de que haya salido cruz nueve veces seguidas, una acción sobrevalorada (o un mercado
sobrevalorado) puede mantenerse sobrevalorado durante un período sorprendentemente prolongado. Eso
es lo que hace que vender en descubierto, o apostar a que las acciones van a bajar, sea demasiado
arriesgado para los mortales.
500