inversiones inteligentes 1 | Page 477

CUATRO HISTORIAS REALES EXTREMADAMENTE INSTRUCTIVAS
8,125 comprador, lo que supone una « valoración » de más de 25 millones de dólares por la empresa.
Comentario adicional: 1. Es mucho creer que la empresa hubiese ganado realmente 686.000 dólares de enero a septiembre de 1969, y después que hubiese perdido 4.365.000 dólares en los tres meses siguientes. Algo raro, raro, raro pasaba con los resultados declarados el 30 de septiembre.
2. El precio de cierre del ejercicio de 8,125 comprador era aún más una demostración de lo absolutamente desquiciados que eran los precios de cotización originales de 13 vendedor, o la ulterior subida de la « acción recalentada » hasta un máximo de cotización de 28 comprador. Estas últimas cotizaciones por lo menos se basaban en el entusiasmo y en la esperanza, y estaban absolutamente desprovistas de cualquier conexión proporcional con la realidad y el sentido común, pero por lo menos, eran comprensibles. La valoración a final del ejercicio de 25 millones de dólares se estaba otorgando a una empresa que había perdido la totalidad de su capital, con la excepción de un minúsculo remanente, respecto de la cual era absolutamente inminente la declaración de insolvencia, y respecto de la cual las palabras « entusiasmo » o « esperanza » únicamente habrían sido amargos sarcasmos.( Es cierto que las cifras de cierre del ejercicio todavía no habían sido publicadas el 31 de diciembre, pero es obligación de las agencias de Wall Street que tienen vínculos con una sociedad contar con los informes de explotación mensuales y ofrecer una idea relativamente ajustada de qué tallo está haciendo la sociedad en cuestión).
Capítulo final
Durante la primera mitad de 1970 la empresa declaró una pérdida adicional de 1 millón de dólares. Ahora tenía un déficit de capital de dimensiones considerables. Se mantuvo a salvo de la quiebra gracias a préstamos realizados por Mr, Williams, hasta un importe máximo de 2.500.000 dólares. Aparentemente no se realizaron más declaraciones, hasta que en enero de 1971 AAA Enterprises acabó solicitando la declaración de quiebra. La cotización de las acciones a fin de mes seguía siendo de 0,50 centavos comprador por acción, lo que supone una valoración de 1.500.000 dólares por toda la emisión, que evidentemente no tenía más valor que el de servir para empapelar la pared. Fin de nuestra historia.
Lecciones y preguntas: El público especulador es incorregible. En términos financieros no sabe ni siquiera contar hasta tres. Está dispuesto a
479