EL INVERSOR INTELIGENTE
retrotraído a fin del ejercicio. La memoria contenía dos partidas de lo más
inusuales:
1. Aparecía contabilizada como activo una partida de 58.600.000
dólares en concepto de «gasto por deuda diferida». El importe era superior
a la partida completa de «recursos propios», calculados en 40.200.000
dólares.
2. No obstante, los recursos propios no incluían una partida por
importe de 20.700.000 dólares, denominada «excedente de capital respecto
del coste de inversión en Sharon».
Segundo comentario: si eliminamos el gasto por endeudamiento de
su imputación como activo, cosa que difícilmente parece posible que sea, e
incluimos la otra partida entre los recursos propios (lugar en el que
normalmente debería encontrarse), obtendremos una declaración más
realista del capital tangible representado por las acciones de NVF, es decir
2.200.000 dólares. Por lo tanto, el primer efecto de la operación ha sido el
de reducir el «capital real» de NVF de 17.400.000 dólares a 2.200.000
dólares, o lo que es lo mismo, de 23,71 dólares por acción a
aproximadamente 3 dólares por acción, sobre 731.000 acciones. Además,
los accionistas de NVF habían concedido a terceros el derecho a adquirir
ese mismo número de acciones, multiplicado por 3,5, a seis puntos
porcentuales por debajo del precio de mercado a cierre de 1968. El valor
inicial de mercado de los warrants fue en aquel momento de
aproximadamente 12 dólares cada uno, o lo que es lo mismo un total de
aproximadamente 30 millones de dólares para aquellos que participaron en
la oferta de compra. De hecho, el valor de mercado de los warrants
superaba con creces el valor de mercado total del capital en circulación de
NVF, otra prueba evidente de la naturaleza de casa comenzada por el tejado
que tenía la transacción.
Los trucos contables
Cuando pasamos de este balance pro forma a la memoria del
siguiente año encontramos varios asientos de desconcertante apariencia.
Además del gasto por intereses básicos (la nada desdeñable cifra de
7.500.000 dólares), nos encontramos con una deducción de 1.795.000
dólares en concepto de «amortización de gasto de deuda diferido». Sin
embargo, este último asiento queda prácticamente contrarrestado en el
siguiente epígrafe por una entrada muy desconcertante «amortización del
capital respecto del coste de inversión en filial: Cr. 1.650.000 dólares». En
una de las notas .al pie encontramos un asiento que no aparece en ninguna
otra memoria financiera de la que tengamos conocimiento: parte del capital
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