EL INVERSOR INTELIGENTE
Descubriendo las opciones de compra cubiertas
A medida que la recesión se adueñaba del mercado en el año 2003, salió a la
superficie una vieja moda: emitir opciones de compra cubiertas. (Una reciente búsqueda
del término «emisión de opciones de compra cubiertas» arrojó más de 2.600 incidencias).
¿Qué son las opciones de compra cubiertas, y cómo funcionan? Imagine que compra 100
acciones de Ixnay Corp. a 95 dólares cada una. Después vende (o emite) una opción de
compra sobre sus acciones. A cambio, usted recibe una cantidad en efectivo denominada
«prima de opción». (Supongamos que esa prima asciende a 10 dólares por acción). El
comprador de la opción, por su parte, tiene el derecho contractual a adquirir sus acciones
de Ixnay a un precio acordado entre ustedes, por ejemplo, 100 dólares. Usted conserva sus
acciones mientras se mantengan por debajo de 100 dólares, y ganará la substancial prima
de 1.000 dólares, que servirá para atenuar el impacto en caso de que las acciones de Ixnay
sufran una pérdida. Menos riesgo, más ingresos... ¿qué tiene de malo?
Imaginemos ahora que las acciones de Ixnay experimentan una subida de la noche
a la mañana y que su cotización se dispara hasta 110 dólares. El comprador de su opción
ejercitará sus derechos, y se llevará sus acciones por 100 dólares cada una. Usted seguirá
disfrutando de sus 1.000 dólares de prima, pero él se queda con sus acciones de Ixnay, y
cuanto más suban las acciones, peor se sentirá usted.1
Como el potencial de ganancia de una acción es ilimitado, mientras que ninguna
pérdida puede superar el 100%, la única persona que se enriquecerá con este tipo de
estrategia es su corredor de bolsa. Puede poner un suelo bajo sus pérdidas, pero también
habrá colocado un techo sobre sus ganancias. En el caso de los inversores individuales,
cubrir el riesgo de pérdida nunca compensa el hecho de tener que renunciar a la mayor
parte del potencial de ganancia
1
Alternativamente puede recomprar la opción de compra, pero tendría que aceptar una
pérdida, y las opciones pueden tener unos costes de negociación aún mayores que los de las acciones.
464