COMENTARIO AL CAPÍTULO 16
Es costoso hacer operaciones con pequeños lotes de obligaciones
convertibles, y la diversificación no es factible salvo que se disponga de
bastante más de 100.00 dólares para invertir exclusivamente en este sector.
Afortunadamente, el inversor inteligente actual dispone del cómodo recurso
de comprar un fondo de obligaciones convertibles de bajo coste. Fidelity y
Vanguard ofrecen fondos de inversión con unos gastos anuales bastante
inferiores al 1%, y por otra parte, también hay varios fondos cerrados que
están disponibles a un coste razonable (y, en ocasiones, a descuentos
respecto del valor del activo neto).4
En Wall Street la artificiosidad encaminada a resultar atractiva y la
complejidad van de la mano, y las obligaciones convertibles no son una
excepción. Entre las nuevas variedades hay una maraña de valores con
acrónimos indescifrables, como LYONS, ELKS, EYES, PERCS, MIPS,
CHIPS y YEELDS. Estos intrincados valores limitan sus pérdidas
potenciales, pero también limitan los potenciales beneficios, y con
frecuencia le obligan a convertir el valor en acciones ordinarias en una
fecha predeterminada. Al igual que la mayor parte de las inversiones que
tienen el objetivo de ofrecer garantían frente a las pérdidas (véase el
recuadro de la página 464), estos instrumentos acaban generando más
inconvenientes que ventajas. Es mejor aislarse frente a las pérdidas
absteniéndose de comprar uno de estos instrumentos con endiablados
acrónimos y diversificar de manera inteligente sus cartera entre metálico,
obligaciones y acciones estadounidenses y extranjeras.
del mercado convertible está en poder de los fondos de inversión de gestión alternativa, cuyas
operaciones, que se realizan a toda velocidad, pueden incrementar la volatilidad de los precios.
4
Si se desea más información, véase www.fidelity.com, www.vanguard.com, y xwww.morningstar.com.
El inversor inteligente nunca comprará un fondo de obligaciones convertibles con unos gastos operativos
anuales superiores al 1,0%.
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