EL INVERSOR INTELIGENTE
dividendos perdieron menos que aquellas que no pagaban dividendo a
finales de 1968. En esta medida, los resultados ratifican nuestra
recomendación de que las acciones elegidas cumplan una combinación de
criterios cuantitativos o tangibles.
Por último, deberíamos comentar algo sobre los muy deficientes
resultados cosechados por nuestras listas en conjunto en comparación con
el historial de cotización del Índice compuesto S&P. Este último está
ponderado en función del tamaño de cada empresa, mientras que nuestras
pruebas se basan en la adquisición de una acción de cada empresa.
Evidentemente, la mayor importancia atribuida a las empresas de gran
tamaño por parte del método empleado por S&P tuvo una gran importancia
en los resultados, y vuelve a destacar una vez más su mayor estabilidad de
precio en comparación con las empresas corrientes y molientes.
Acciones de ocasión, o acciones de activo circulante neto
En las pruebas de las que hemos hablado anteriormente no hemos
incluido los resultados de comprar 30 acciones de 30 empresas a precios
inferiores al valor de su activo circulante neto. El motivo es que en el mejor
de los casos sólo se habría encontrado un puñado de acciones de ese tipo en
la Guía de Acciones a finales de 1968. Sin embargo, la situación cambió
con el declive de 1970, y en los puntos de cotización mínima de ese
ejercicio habría sido posible adquirir un considerable número de acciones
ordinarias por debajo del valor de su capital de explotación. Siempre ha
parecido, y de hecho sigue pareciendo, ridículamente sencillo afirmar que
si es posible adquirir un grupo diversificado de acciones ordinarias a un
precio inferior al simple valor aplicable del activo circulante neto, después
de deducir todo el exigible previo, y contabilizando a valor cero los activos
fijos y de otra naturaleza, los resultados tendrían que ser bastante
satisfactorios. Lo han sido, en nuestra experiencia, durante más de 30 años,
por ejemplo entre 1923 y 1957, excluido el período realmente difícil de
1930-1932.
¿Tiene este método alguna relevancia a principios de 1971? Nuestra
respuesta sería un «sí» con ciertas condiciones. Un rápido repaso de la
Guía de Acciones permitiría descubrir acciones de unas 50 o más empresas
que aparentemente se podían comprar por un valor igual o inferior al de su
activo circulante neto. Como cabría esperar, buena parte de estas empresas
habían tenido unos resultados deficientes en el difícil ejercicio de 1970. Si
eliminamos a las que habían declarado una pérdida neta en el último
período de 12 meses, seguiríamos teniendo una lista suficientemente
grande para configurar una tabla diversificada.
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