inversiones inteligentes 1 | Page 426

EL INVERSOR INTELIGENTE que probablemente habían sufrido unas pérdidas mayores: Estos resultados comparativos reflejan indudablemente la tendencia que tienen las acciones de empresas más pequeñas de inferior calidad a estar relativamente sobrevaloradas en los períodos alcistas de mercado, y no sólo a sufrir retrocesos más graves que los de las empresas más sólidas en las siguientes recesiones de mercado, sino también su tendencia a demorar su plena recuperación, en muchos casos de manera indefinida. La lección que debe extraer el inversor inteligente es, por supuesto, que tiene que evitar las acciones de empresas de segundo nivel a la hora de configurar una cartera, salvo que, en el caso del inversor emprendedor, sean ocasiones contrastadamente demostrables. Los demás resultados obtenidos con nuestros estudios de cartera se pueden resumir de la siguiente manera: Únicamente tres de los grupos estudiados habían conseguido mejores resultados que el índice compuesto S&P (y por lo tanto mejores que el DJIA), y tales grupos son los siguientes: (1) Empresas industriales con la mayor calificación de calidad (A+). Este grupo experimentó un aumento del 9,5% en el período en comparación con un retroceso del 2,4% del conjunto de industriales de S&P y del 5,6% del DJIA. (Sin embargo, las acciones de las 10 concesionarias de servicios y suministros públicos que tenían calificación A+ experimentaron un retroceso del 18%, en comparación con un declive del 14% del índice de concesionarias de servicios y suministros públicos del S&P compuesto por 55 empresas). Merece la pena destacar que las calificaciones del S&P consiguieron unos resultados muy buenos en esta prueba única. En todos los casos las carteras basadas en una calificación superior consiguieron mejores resultados que las basadas en una calificación inferior. (2) Las empresas que tenían más de 50 millones de acciones en circulación no experimentaron variación en conjunto, en comparación con un pequeño declive de los índices. (3) Llamativamente, las acciones que cotizaban a un mayor precio por acción (por encima de 100) consiguieron una leve subida compuesta (1%). Entre las diferentes pruebas que realizamos, llevamos a cabo una basada en el valor contable, cifra que no se facilita en la Guía de Acciones. En esta prueba descubrimos, que en contra de nuestra filosofía de inversión, las empresas que combinaban un gran tamaño con un importante elemento integrante de fondo de comercio en su precio de mercado habían conseguido muy buenos resultados en conjunto durante los dos años y medio de tenencia de la cartera. (Con la expresión «componente de fondo de comercio» nos referimos a la parte del precio que excede del valor 428