inversiones inteligentes 1 | Página 401

SELECCIÓN DE ACCIONES PARA EL INVERSOR DEFENSIVO Por el contrario, los que destacan la protección siempre se interesan especialmente por la cotización de la acción en el momento en el que se está realizando el estudio. Su principal esfuerzo consiste en asegurarse de que existe un sustancial margen de valor presente indicado sobre la cotización de mercado, margen que permitiría absorber los acontecimientos desfavorables en el futuro. En términos generales, por lo tanto, a estos analistas no les hace falta .mostrarse entusiastas respecto de las perspectivas a largo plazo de la empresa, sino que se conforman con mostrarse relativamente confiados en que la empresa va a salir adelante. El primer método, el predictivo, también podría haberse llamado método cualitativo, ya que se basa especialmente en las perspectivas, el equipo directivo y otros factores no susceptibles de medición, aunque extraordinariamente importantes, que entrarían en el epígrafe de calidad. El segundo, el protectivo, podría llamarse método cuantitativo o estadístico, ya que hace hincapié en las relaciones susceptibles de medición entre el precio de venta y los beneficios, los activos, los dividendos y demás. Incidentalmente, el método cuantitativo es realmente una extensión, hacia el terreno de las acciones ordinarias, de la teoría que el análisis de valores ha descubierto que es adecuada para seleccionar obligaciones y acciones preferentes para inversión. En nuestra actitud personal y nuestro trabajo profesional siempre nos hemos comprometido con el método cuantitativo. Desde el principio hemos querido aseguramos de que conseguíamos un amplio valor por nuestro dinero en términos concretos y contrastables. No estábamos dispuestos a aceptar las perspectivas y promesas del futuro como retribución por la falta de un valor suficiente en la mano en el momento actual. Ésta no ha sido la opinión imperante, ni mucho menos, entre las principales autoridades de la teoría de la inversión; de hecho, la mayoría de ellos estaría dispuesta a suscribir la teoría de que las perspectivas, la calidad de la gestión, otros aspectos intangible s y el «factor humano» son mucho más importantes que las indicaciones proporcionadas por cualquier estudio de los resultados del pasado, el balance y otras cifras frías. Por lo tanto, esta cuestión de elegir las «mejores» acciones es esencialmente muy controvertida. Nuestro consejo para el inversor defensivo es que no se meta en este terreno. Que se interese más por la diversificación que por la selección individual. Incidentalmente, la idea universalmente aceptada de la diversificación es, por lo menos parcialmente, la negación de las ambiciosas pretensiones de la selectividad, Si fuese posible elegir las mejores acciones sin margen de error, la diversificación sólo nos serviría para salir perdiendo. Sin embargo, dentro de los límites de las cuatro reglas más generales para la selección de 403