inversiones inteligentes 1 | Page 385

SELECCIÓN DE ACCIONES PARA EL INVERSOR DEFENSIVO 7. Ratio moderado de precio a activos El precio actual no debería ser un múltiplo de más de 1,5 veces el valor contable que se haya declarado en la última memoria. No obstante, un multiplicador del beneficio inferior a 15 podría justificar que se aplicase un multiplicador proporcionalmente mayor al activo. Como regla básica de fácil aplicación sugerimos que el producto del multiplicador por el ratio de precio a valor contable no debería exceder de 22,5. (Esta cifra corresponde a 15 veces los beneficios y 1,5 veces el valor contable. De acuerdo con ella, superaría la prueba una acción que se vendiese a 9 veces los beneficios y 2,5 veces el valor del activo, etc.). COMENTARIOS GENERALES: Estos requisitos están configurados especialmente para atender a las necesidades y el temperamento de los inversores defensivos. Eliminarán a la inmensa mayoría de las acciones ordinarias como candidatas a la cartera, de dos formas opuestas. Por una parte excluirán a las empresas que (1) sean demasiado pequeñas, (2) se encuentren en condiciones financieras relativamente insatisfactorias, (3) tengan una lacra de déficit en su historial a diez años, y (4) no tengan un prolongado historial de abono continuo de dividendos. De estas pruebas, las más difíciles de superar en las actuales condiciones financieras son las de fortaleza financiera. Un considerable número de nuestras empresas más grandes y antiguamente sólidamente asentadas han experimentado un debilitamiento de su activo circulante o han sobredimensionado su endeudamiento, o ambas cosas, en los últimos años. Nuestros dos últimos criterios son excluyente s en direcciones opuestas, al exigir más ingresos y más activos por dólar de cotización de lo que proporcionarán las acciones más populares. Éste no es, ni de lejos, el criterio habitual de los analistas financieros; de hecho, la mayoría de ellos insistirán en que los inversores conservadores también deben estar dispuestos a pagar precios generosos por acciones de empresas selectas. Anteriormente ya hemos expuesto nuestra opinión contraria a esas tesis; se basa, principalmente, en la ausencia de un adecuado factor de seguridad cuando una parte demasiado grande del precio tiene que depender de unos beneficios en constante crecimiento en el futuro. El lector tendrá que decidir esta importante cuestión por sí mismo, después de ponderar los argumentos de las dos tendencias. No obstante, hemos optado por incluir un modesto requisito de crecimiento durante la última década. Sin ese crecimiento, la empresa típica mostraría un retroceso, por lo menos en términos de beneficio por dólar de capital invertido. No hay ningún motivo para que el inversor defensivo incluya ese tipo de empresas, aunque si el precio es 387