EL INVERSOR INTELIGENTE
enumerábamos siete de estos criterios de calidad y cantidad que sugerimos para la selección de acciones ordinarias específicas. Vamos a describirlos en orden.
1. Tamaño adecuado de la empresa
Todas nuestras cifras mínimas deben ser arbitrarias y sobre todo en lo tocante al tamaño exigido. Nuestra idea consiste en excluir a las pequeñas empresas que pueden quedar sometidas a más vicisitudes que la media sobre todo en el terreno industrial.( Frecuentemente, estas empresas ofrecen buenas posibilidades, pero no las consideramos adecuadas a las necesidades del inversor defensivo). Empleemos cantidades exactas, un mínimo de 100 millones de dólares de ventas anuales en el caso de una empresa industrial y no menos de 50 millones de dólares de activo total en el caso de una concesionaria de servicios y suministros públicos.
2. Un estado financiero suficientemente sólido
En el caso de las empresas industriales, el activo circulante debería ser por lo menos el doble que el pasivo circulante, lo que se denomina ratio circulante dos a uno. Además, la deuda a largo plazo no debería ser mayor que el activo circulante neto( o « capital de explotación »). En el caso de las concesionarias de servicios y suministros públicos la deuda no debería ser superior al doble del capital social( valor contable).
3. Estabilidad del beneficio
Haber obtenido un cierto beneficio atribuible al capital ordinario en cada uno de los diez últimos ejercicios.
4. Historial de dividendos
Haber llevado a cabo pagos de dividendos de manera ininterrumpida por lo menos durante los 20 últimos ejercicios.
5. Crecimiento del beneficio
Haber conseguido un incremento mínimo de un tercio, por lo menos, en el beneficio por acción durante los tres últimos años, empleando para el cálculo las medias a tres años del principio y del final del período sometido a análisis.
6. PER moderado
La cotización actual no debería ser un múltiplo de más de 15 veces el beneficiomedio correspondiente a los tres últimos ejercicios.
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