inversiones inteligentes 1 | Page 359

COMENTARIO AL CAPÍTULO 12 aparentemente inocente «cambio en el principio de contabilidad» elevó los ingresos netos de 1999 en unos 240 millones de dólares después de impuestos, una quinta parte del dinero ganado por Qwest en ese ejercicio. Al igual que la pequeña porción de hielo que corona un iceberg sumergido, el reconocimiento agresivo de ingresos suele ser frecuentemente una señal de peligros profundos y grandes, y eso fue lo que ocurrió en el caso de Qwest. A principios de 2003, después de una revisión de sus anteriores estados financieros la empresa anunció que había reconocido beneficios prematuramente respecto de ventas de bienes de equipo que había contabilizado indebidamente los costes de los servicios proporcionados por personas ajenas a la empresa, que había imputado inadecuadamente los costes como si se tratase de activos de capital en lugar de gastos, y que había aplicado un tratamiento injustificable al intercambio de activos como si fuesen ventas ordinarias. En conjunto, los ingresos de Qwest correspondientes a los ejercicios 2000 y 2001 habían sido sobrevalorados en 2.200 millones de dólares, incluidos 80 millones de dólares del antiguo «cambio de principio de contabilidad» que ahora se retrotraía.3 Pecados capitales A finales de la década de 1990, Global Crossing Ltd. tenía ambiciones ilimitadas. Esta empresa con domicilio social en Bermuda estaba construyendo lo que denominaba la «primera red de fibra óptica mundial integrada», con una extensión de