inversiones inteligentes 1 | Page 352

EL INVERSOR INTELIGENTE (primero en entrar, primero en salir) y LIFO (último en entrar, primero en salir) para calcular el valor de los inventario.* Una indicación evidente en este sentido debería ser que los inversores no tendrían que prestar ninguna atención a estas variables de contabilidad si los importes afectados fuesen relativamente reducidos. Sin embargo, siendo como es Wall Street, es necesario tomarse en serio hasta las partidas que son relativamente intrascendentes en sí mismas. Dos días antes de que apareciese la memoria de ALCOA en el Wall Street Journal, el periódico había publicado una detallada exposición sobre los estados correspondientes de Dow Chemical. Finalizaba con la indicación de que «muchos analistas» estaban preocupados por el hecho de que Dow hubiese incluido una partida de 21 centavos en los beneficios ordinarios de 1969, en lugar de tratar esa partida como si fuese un «ingreso extraordinario». ¿Cuál era el problema? Evidentemente, que las evaluaciones de Dow Chemical, que en conjunto afectaban a muchos millones de dólares, parecían depender de cuál fuese exactamente el incremento porcentual conseguido en 1969 respecto de 1968; en este caso, el 9% o el 4,5%. Esto nos parece bastante absurdo; es muy poco probable que las pequeñas diferencias relacionadas c con los resultados de un ejercicio puedan influir de modo significativo en los beneficios medios o en el crecimiento del futuro, y en una valoración conservadora y realista de la empresa. En contraposición, pensemos en otro estado contable que también se publicó en enero de 1971. En este caso hablamos de la memoria anual de 1970 de Northwest Industries Inc.† La empresa estaba pensando en realizar una cancelación contable, en forma de carga especial, de un importe mínimo de 264 millones de dólares, operación que pensaba realizar de un plumazo. De esa cifra, 200 millones de dólares correspondían a la pérdida que debía asumirse como consecuencia de la venta del ferrocarril que * En la actualidad los inversores deben tener en cuenta otros varios «factores contables» que pueden distorsionar los beneficios declarados. Uno de ellos son los estados financieros «pro forma» o «como si», que recogen los beneficios de las empresas como si los principios de contabilidad generalmente aceptados no existiesen. Otro es el efecto de dilución que tiene la emisión de millones de opciones sobre acciones en concepto de retribución de los ejecutivos, y la recompra de millones de acciones para evitar que esas opciones reduzcan el valor de las acciones ordinarias. Un tercer factor son las hipótesis inverosímiles sobre la rentabilidad que pueden conseguir los fondos de pensiones de las empresas, que pueden inflar artificialmente los beneficios en los buenos años y contraerlos en los malos. Otro más son las «entidades con finalidades especiales» o firmas o asociaciones del grupo que adquieren activos arriesgados o elementos del pasivo de la empresa y, por lo tanto, «retiran» esos riesgos financieros del balance de la empresa. Otro elemento de distorsión es el tratamiento del marketing u otros costes «inmateriales» como activos de la empresa, en vez de como gastos ordinarios de explotación. Examinaremos brevemente estas prácticas en el comentario que acompaña a este capítulo. † Northwest Industries era la sociedad de cartera de, entre otras empresas, la Chicago and Northwestern Railway Co. y la Union Underwear (fabricante de la ropa interior de las marcas BVD y Fruit of the Loom). Fue adquirida en 1985 por el financiero excesivamente endeudado William Farley, que arruinó a la empresa. Fruit of the Loom fue adquirida en un procedimiento de quiebra por la empresa de Warren Buffett, Berkshire Hathaway Inc., a principios del año 2002. 354