inversiones inteligentes 1 | Página 279

COMENTARIO AL CAPÍTULO 9
imitación. A medida que crece el fondo, sus comisiones resultan más lucrativas, por lo que sus gestores se muestran más reacios a asumir riesgos que provoquen perturbaciones. Los mismos riesgos que corrieron los gestores para generar sus elevados rendimientos podrían alejar a los inversores en este momento, y poner en peligro los cuantiosos ingresos por comisiones. Por lo tanto, los fondos de mayor tamaño recuerdan a un rebaño de borregos idénticos y gordos, moviéndose timoratamente al unísono, y diciendo « beee » todos a la vez. Prácticamente todos los fondos de crecimiento tienen acciones de Cisco, y de GE, y de Microsoft, y de Pfizer, y de Wal-Mart, prácticamente en idénticas proporciones. Este comportamiento es tan generalizado que los estudiosos de las finanzas lo denominan simplemente comportamiento de rebaño. 4 Sin embargo, al proteger sus propios ingresos por comisiones, los gestores de los ponen en peligro la capacidad de conseguir rendimientos superiores para sus inversores externos.
A causa de sus elevados costes y de su deficiente comportamiento, la mayor parte de los fondos son incapaces de ganarse el sustento. No es sorprendente que la elevada rentabilidad sea tan perecedera como un pescado fuera de la nevera. Lo que es más, a medida que pasa el tiempo, el lastre de sus excesivos gasto hace que cada vez sea mayor el número de fondos que quedan más y más por debajo del nivel, como indica la figura 9.2. 5 Entonces, ¿ qué debería hacer el inversor inteligente?
En primer lugar, tiene que darse cuenta de que un fondo de índice, que tiene en cartera todas las acciones del mercado, en todo momento, y que ha renunciado a cualquier tipo de pretensión de que vaya a ser capaz de elegir las « mejores » a la vez que evita las « peores », conseguirá a largo plazo mejores resultados que la mayoría de los fondos.( Si su empresa no ofrece un fondo de índice de bajo coste en su plan de jubilación, póngase de acuerdo con sus compañeros de trabajo y soliciten que se incorpore uno
4 Aquí podemos extraer una segunda lección: Para tener éxito, el inversor individual tiene que evitar
comprar en la misma lista de cciones favoritas que ha sido elegida por las instituciones de gran tamaño o, alternativamente, tendrá que conservar más pacientemente esas acciones en su cartera. Véase Erik R. Sirri y Peter Tufano,“ Costly Search and Mutual Fund Flows”, The Journal of Finance, Vol. 53, n º. 8, octubre de 1998, págs. 1.589-1.622; Keith C. Brown, W. V. Halow, y Laura Starks,“ Of Tournaments and Temptations”, The Journal of Finance, vol. 51, n º. 1, marzo de 1996, págs. 85-110; Josef Lakonishok, Andrei Shleifer, y Robert Vishny,“ What Do Money Managers Do?”, documento de trabajo, Universidad de Illinois, febrero de 1997; Stanley Eakins, Stanley Stansell, y Paul Wertheim « Institutional Portfolio Composition », Quarterly Review of Economics and Finance, vol. 38, n °. 1, primavera de. 1998, págs 93- 110, Paul Gompers y Andrew Metrick « Institutional Investors and Equity Prices », The Quarterly Journal of Economics, vol., 116, n °. 1, febrero de 2001, págs. 229-260 5 Asombrosamente, esta ilustración subestima la ventaja de los fondos de índices, puesto que la base de
datos de la que se han tomado los datos no incluye los historiales de cientos de fondos que desaparecieron durante estos períodos. Medida de manera más exacta, la ventaja de la indexación sería insuperable.
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