inversiones inteligentes 1 | Page 246

EL INVERSOR INTELIGENTE ¿A qué se refiere Graham con las palabras «ventaja básica»? Lo que quiere decir es que el inversor individual inteligente tiene plena libertad para elegir si sigue o no sigue al Sr. Mercado. Usted puede permitirse el lujo de pensar por sí mismo.5 El gestor de cartera típico, sin embargo, no tiene más opción que seguir la evolución del Sr. Mercado con todo detalle, comprando a precios elevados, vendiendo a precios bajos, siguiendo de manera prácticamente irracional sus pasos erráticos. A continuación exponemos algunos de los handicaps con los que los gestores de fondos de inversión y otros inversores profesionales tienen que cargar:  Al tener que gestionar miles de millones de dólares, su actividad debe centrarse en las acciones de las mayores empresas, las únicas que pueden comprar en las cantidades multimillonarias que necesitan para completar sus carteras. Por lo tanto, muchos fondos acaban siendo propietarios del mismo número reducido de gigantes cuya cotización está sobrevalorada.  Los inversores suelen arrojar más dinero a los fondos a medida que sube la cotización de mercado. Los gestores tienen que emplear ese nuevo dinero para comprar más acciones de las empresas que ya tenían en cartera, con lo que impulsan su cotización hasta niveles aún más peligrosos.  Si los inversores que han depositado dinero en los fondos quieren retirar su dinero cuando el mercado pierde valor, los gestores pueden verse obligados a vender acciones para poder atender a esas solicitudes de fondos. De la misma forma que los fondos se ven obligados a comprar acciones a precios sobrevalorados en los períodos a1cistas de mercado, se ven obligados a vender cuando las acciones se abaratan.  Muchos gestores de cartera consiguen bonificaciones si sus resultados son mejores que los del mercado, por lo que se obsesionan en medir su rentabilidad con respecto a referencias como el índice S&P 500. Si una empresa se incorpora a un índice, cientos de fondos se lanzan impulsivamente a comprar acciones de la empresa. (Si no lo hicieran, y las acciones de esa empresa consiguiesen buenos resultados, los gestores parecerían irresponsables; por otra parte, si adquieren las acciones y éstas tienen unos resultados deficientes, nadie les culpa). 5 Cuando preguntaban a Graham qué era lo que impedía tener éxito a los inversores individuales, él tenía una respuesta muy concisa: «La principal causa de fracaso es que prestan excesiva atención a lo que está el mercado». Véase «Benjamin Graharn: Thoughts on Security Analysis» [transcripción de una conferencia ofrecida en la Facultad de Empresariales de la Northeast Missouri State University, marzo de 1972], revista Financial History, n°. 42, marzo de 1991, pág. 8. 248