EL INVERSOR INTELIGENTE
Una consideración adicional
Debería decirse algo sobre el significado de los precios medios de
mercado como medición de la competencia del equipo directivo de una
empresa. El accionista valora si su inversión ha tenido éxito tanto desde el
punto de vista de los dividendos recibidos como de la tendencia a largo
plazo del valor medio de mercado. Los mismos criterios deberían aplicarse
a la hora de comprobar la eficacia de los directivos de una empresa y la
sensatez de su actitud hacia los propietarios de la empresa.
Esta afirmación puede parecer una perogrullada, pero es necesario
destacarla, porque todavía no se ha desarrollado una técnica o un método
que goce de aceptación generalizada para someter la actuación de los
directivos a la opinión del mercado. Al contrario, los equipos directivos han
insistido en todo momento en que no tienen responsabilidad de tipo alguno
sobre lo que ocurre en el mercado con el valor de las acciones de su
empresa. Es cierto, indudablemente, que no son responsables de las
fluctuaciones de precio que, como venimos afirmando, no tienen ninguna
relación con las condiciones y valores subyacentes. No obstante, sólo cabe
achacar a la falta de atención y conocimiento entre una gran parte de los
accionistas el que se permita que esta inmunidad se extienda a todo el
ámbito de las cotizaciones de mercado, incluido el establecimiento
permanente .de un nivel de cotización depreciado e insatisfactorio. Los
buenos equipos directivos consiguen buenas cotizaciones medias de
mercado, mientras que los malos equipos directivos consiguen malas
cotizaciones de mercado.*
Fluctuaciones en los precios de las obligaciones
El inversor debería ser consciente de que aunque la seguridad de su
capital y sus intereses esté fuera de toda duda, una obligación a largo plazo
puede experimentar grandes variaciones de precio de mercado como
reacción a las variaciones de los tipos de interés. En la tabla 8.1 ofrecemos
datos correspondientes a varios años que se remontan hasta 1902, y que
cubren los rendimientos de las obligaciones de primera categoría, tanto las
empresariales como las exentas de tributación. Como ilustración individual,
añadimos las fluctuaciones de precio de dos obligaciones de ferrocarril
representativas que cubrían un período similar. (Son las obligaciones
hipotecarias generales al 4 de Atchison, Topeka & Santa Fe, con
vencimiento en 1995, durante generaciones una de nuestras mejores
emisiones de obligaciones no susceptibles de rescate, y las de Northem
*
Graham tiene mucho más que decir sobre lo que en la actualidad se conoce como “buen gobierno de la
empresa”. Véase el comentario al capítulo 19.
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