inversiones inteligentes 1 | Page 234

EL INVERSOR INTELIGENTE Una consideración adicional Debería decirse algo sobre el significado de los precios medios de mercado como medición de la competencia del equipo directivo de una empresa. El accionista valora si su inversión ha tenido éxito tanto desde el punto de vista de los dividendos recibidos como de la tendencia a largo plazo del valor medio de mercado. Los mismos criterios deberían aplicarse a la hora de comprobar la eficacia de los directivos de una empresa y la sensatez de su actitud hacia los propietarios de la empresa. Esta afirmación puede parecer una perogrullada, pero es necesario destacarla, porque todavía no se ha desarrollado una técnica o un método que goce de aceptación generalizada para someter la actuación de los directivos a la opinión del mercado. Al contrario, los equipos directivos han insistido en todo momento en que no tienen responsabilidad de tipo alguno sobre lo que ocurre en el mercado con el valor de las acciones de su empresa. Es cierto, indudablemente, que no son responsables de las fluctuaciones de precio que, como venimos afirmando, no tienen ninguna relación con las condiciones y valores subyacentes. No obstante, sólo cabe achacar a la falta de atención y conocimiento entre una gran parte de los accionistas el que se permita que esta inmunidad se extienda a todo el ámbito de las cotizaciones de mercado, incluido el establecimiento permanente .de un nivel de cotización depreciado e insatisfactorio. Los buenos equipos directivos consiguen buenas cotizaciones medias de mercado, mientras que los malos equipos directivos consiguen malas cotizaciones de mercado.* Fluctuaciones en los precios de las obligaciones El inversor debería ser consciente de que aunque la seguridad de su capital y sus intereses esté fuera de toda duda, una obligación a largo plazo puede experimentar grandes variaciones de precio de mercado como reacción a las variaciones de los tipos de interés. En la tabla 8.1 ofrecemos datos correspondientes a varios años que se remontan hasta 1902, y que cubren los rendimientos de las obligaciones de primera categoría, tanto las empresariales como las exentas de tributación. Como ilustración individual, añadimos las fluctuaciones de precio de dos obligaciones de ferrocarril representativas que cubrían un período similar. (Son las obligaciones hipotecarias generales al 4 de Atchison, Topeka & Santa Fe, con vencimiento en 1995, durante generaciones una de nuestras mejores emisiones de obligaciones no susceptibles de rescate, y las de Northem * Graham tiene mucho más que decir sobre lo que en la actualidad se conoce como “buen gobierno de la empresa”. Véase el comentario al capítulo 19. 236