inversiones inteligentes 1 | Page 232

EL INVERSOR INTELIGENTE ocasiones su idea de valor parece razonable y justificada atendiendo a los acontecimientos empresariales y a las perspectivas que usted conoce. Frecuentemente, por otra parte, el Sr. Mercado se deja llevar por su entusiasmo o por sus temores, y el valor que le propone parece rayano en el absurdo. Si fuese usted un inversor prudente o un empresario sensato, ¿permitiría que la comunicación diaria del Sr. Mercado determinase su concepción del valor con respecto a su participación de 1.000 dólares en la empresa? Únicamente lo consentiría en el caso de que estuviese de acuerdo con él, o en el caso de que quisiese hacer una operación con él. Es posible que esté usted encantado de venderle su participación cuando le ofrezca un precio ridículamente elevado, y que esté igualmente encantado de comprar una participación adicional cuando el precio ofrecido sea bajo. Sin embargo, el resto del tiempo actuaría de una forma más sensata si se formase su propia idea del valor de su cartera, atendiendo a los informes detallados de la empresa acerca de sus operaciones y su situación financiera. El verdadero inversor se encuentra en esa posición cuando es propietario de una acción cotizada. Puede aprovechar el precio de mercado establecido a diario o no hacer caso de tal precio, según le indique su propia capacidad de juicio y sus preferencias. Debe tomar nota de las principales variaciones de precio, puesto que de lo contrario su capacidad de juicio no tendrá nada con lo que entretenerse. Es posible que esos movimientos le ofrezcan una señal de advertencia que tal vez quiera seguir; en román paladino, esto quiere decir que tiene que vender sus acciones porque el precio ha bajado, a fin de evitar que ocurran cosas peores. En nuestra opinión, tales señales inducen a error por lo menos Con la misma frecuencia con la que resultan útiles. Básicamente, las fluctuaciones de precio únicamente deben tener un significado para el verdadero inversor. Le ofrecen la oportunidad de comprar con inteligencia cuando los precios se reducen mucho, y de vender con inteligencia cuando han subido también mucho. En las demás ocasiones lo mejor que puede hacer es olvidarse del mercado de valores y prestar atención a su rentabilidad por dividendos y a los resultados de explotación de sus empresas. Resumen La distinción más realista entre el inversor y el especulador se puede apreciar en su actitud hacia los movimientos del mercado de valores. El principal interés del especulador consiste en anticipar y extraer beneficio de las fluctuaciones de mercado. El principal interés del inversor consiste en 234