inversiones inteligentes 1 | Page 221

EL INVERSOR Y LAS FLUCTUACIONES DEL MERCADO siquiera en 1949, por lo tanto, existía en modo alguno la certeza de que el inversor pudiese basar sus políticas y procedimientos financieros principalmente en el intento de comprar a niveles bajos en los períodos de descenso del mercado y liquidar sus carteras en los niveles altos de los períodos de alza del mercado. En el período que siguió a ese año ocurrió exactamente lo contrario. El comportamiento del mercado en los 20 últimos años no ha seguido los patrones anteriores ni ha respetado las señales de peligro que en el pasado estaban bien determinadas ni ha permitido el sucesivo aprovechamiento de sus ciclos mediante la aplicación de las viejas reglas para comprar en los momentos bajos y vender en los altos. Que la antigua y relativamente periódica pauta de fases de alza y de baja del mercado vaya a volver con el paso del tiempo es algo que no sabemos. Lo que no nos parece realista es que e inversor intente basar su política actual en la fórmula clásica, es decir, que espere a que se produzcan unos niveles contrastados de baja de mercado antes de comprar cualquier acción ordinaria. Nuestra política recomendada, no obstante, sí que estipula que se introduzcan variaciones en la proporción entre acciones ordinarias y obligaciones que se tienen en cartera si el inversor opta por actuar de esa forma, atendiendo al criterio de que el nivel de los precios de transacciones le parezca más o menos atractivo en función de criterios de valor.* Planes con fórmulas En los primeros años de subida del mercado de valores que comenzaron en 1949-50 los diversos métodos de aprovechamiento de los ciclos del mercado de valores atrajeron un interés considerable. Estos métodos se conocieron como «planes de inversión con fórmula». La esencia de todos estos planes, salvo en el sencillo caso del promedio de coste monetario, es que el inversor realice automáticamente algunas ventas de acciones cuando el mercado experimenta una subida sustancial. En alguna de esas fórmulas una subida bastante cuantiosa del nivel de mercado tendría como consecuencia la venta de toda la cartera de inversión en acciones; otros planes estipulaban la conservación de una pequeña proporción de acciones en todas las circunstancias. Co., fue el segundo período alcista ininterrumpido de mercado más prolongado del siglo pasado; sólo el boom de 1949-1961 duró más Cuanto más dura el mercado alcista, más gravemente afecta la amnesia a los inversores; después de unos cinco años, muchas personas ya no creen que los períodos bajistas sean posibles. Todos los que olvidan están condenados a que se les recuerde lo que ha pasado y, en el mercado de valores, siempre resultan desagradables los recuerdos recuperados. * Graham expone esta «política recomendada» en el capítulo 4 (págs. 110-113). Esta política, que en la actualidad se denomina «asignación táctica de activos», es aplicada de manera generalizada por inversores institucionales como fondos de pensiones y fondos de donaciones y becas de universidad. 223