EL INVERSOR INTELIGENTE
tabla 3.1( página 86) podemos apreciar con facilidad los motivos por los que esta teoría parecía válida hasta no hace mucho tiempo.
Entre 1897 y 1949 se produjeron diez ciclos de mercado completos, que iban desde un punto mínimo de un período a la baja del mercado hasta un punto máximo del período alcista de mercado, y de nuevo hasta el punto mínimo del período bajista. Seis de esos ciclos no duraron más de cuatro años, cuatro se extendieron durante un período de seis o siete años y uno, el famoso ciclo de la“ nueva era” de 1921 a 1932, duró once años. El porcentaje de subida desde los puntos mínimos a los puntos máximos osciló del 44 % al 500, y la mayoría estuvo entre el 50 % y el 100 %. El porcentaje de caídas posteriores osciló del 24 % al 89 %, y la mayoría se encontraron entre el 40 % y el 50 %.( Se debe tener en cuenta que una caída del 50 % contrarresta completamente una subida previa del 100 %).
Prácticamente todos los períodos alcistas compartieron una serie de características bien definida, como por ejemplo:( 1) un nivel de precio máximo con criterios históricos,( 2) elevadas relaciones precio ganancias,( 3) reducidos rendimientos por dividendo en comparación con los rendimientos de las obligaciones,( 4) abundante actividad de especulación a margen, y( 5) numerosas ofertas públicas iniciales de acciones de escasa calidad. Por lo tanto al estudioso de la historia del mercado de valores podría parecerle que el inversor inteligente debería haber sido capaz de identificar los sucesivos períodos bajistas y alcistas de mercado, para comprar en los primeros y vender en los segundos, y hacerlo en la mayor parte de las ocasiones, con unos intervalos de tiempo relativamente breves. Se elaboraron varios métodos para determinar los niveles de compra de venta del mercado general, niveles basados en factores de valor o alternativamente en el porcentaje de variaciones de los precios, o en ambos criterios.
No obstante, debemos señalar que incluso antes del período alcista sin precedentes que comenzó en 1949, se produjeron suficientes variaciones en los sucesivos ciclos de mercado para complicar, y en ocasiones frustrar, el deseable proceso de comprar en el punto bajo y vender en el punto elevado. La más notable de estas desviaciones, por supuesto, fue el gran período alcista de mercado de finales de la década de 1920, que hizo que todos los cálculos se desviasen en gran medida. * Ni
* Sin. períodos bajistas de mercado que hagan retroceder la cotización de las acciones, cualquiera que esté
esperando para « comprar barato » se sentirá absolutamente abandonado, y con demasiada frecuencia acabará abandonando cualquier precaución que haya podido tener y se lanzará al agua de cabeza. De ahí que el mensaje de Graham sobre la importancia de la disciplina emocional sea tan importante. Desde octubre de 1990 hasta enero de 2000, el Dow Jones Industrial Average evolucionó al alza de forma incansable, sin perder en ningún momento más del 20 % y experimentando pérdidas del 10 % o superior solo en tres ocasiones. El beneficio total( sin contar los dividendos): 395,7 %. Según Crandall, Pierce &
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