inversiones inteligentes 1 | Page 204

EL INVERSOR INTELIGENTE Una característica esencial de una empresa de primer orden o líder es que una acción única, por sí sola, suele valer tanto como una acción perteneciente a un bloque de control. En las empresas de categoría secundaria el valor de mercado medio de una acción independiente es sustancialmente menor que el valor que tiene para el propietario que ejerce el control. A causa de este hecho, la cuestión de las relaciones entre los accionistas y los directivos, y entre los accionistas internos y externos suele ser mucho más importante y controvertida en el caso de las empresas de categoría secundaria que en el caso de las empresas de categoría primaria. Al final del capítulo 5 comentamos la dificultad que existía a la hora de hacer distinciones claras y precisas entre empresas primarias y secundarias. Las numerosas empresas que se encuentran en los límites colindantes de las dos categorías pueden razonablemente mostrar un comportamiento de precio intermedio. No sería ilógico que un inversor adquiriese acciones de cualquiera de esas empresas con un pequeño descuento del precio indicado o de casación, con el argumento de que se encuentran a una pequeña distancia de la clasificación de empresas primarias y que bien podrían adquirir esa clasificación en un futuro no muy lejano. Por lo tanto, la distinción entre empresas de categoría primaria y secundaria no tiene por qué hacerse con excesiva precisión; dado que, si se estableciese de manera precisa y tajante, una pequeña diferencia de calidad debería producir una gran diferencia en el precio de compra que estaría justificado. Al hacer esta afirmación estamos admitiendo la existencia de un terreno intermedio en la clasificación de las acciones ordinarias, aunque no nos fiemos mostrado partidarios de defender la posibilidad de dicho terreno intermedio en la clasificación de inversores. Nuestro argumento para esta aparente incongruencia es el siguiente: no se desprende un grave perjuicio de la existencia de algún cierto nivel de incertidumbre a la hora de evaluar un único valor, porque estos casos son excepcionales y la cuestión no tiene una gran trascendencia. Sin embargo, la elección del inversor entre una postura defensiva y una postura agresiva tiene graves e importantes consecuencias para él, y no debería permitirse que quedase en una situación confusa o comprometida a la hora de adoptar esta decisión básica. 206