inversiones inteligentes 1 | Page 201

POLÍTICA DE CARTERA PARA EL INVERSOR EMPRENDEDOR:… del público en general acabará creando oportunidades de compra de ocasión en los valores afectados por esa actitud, puesto que el prejuicio en contra de estas empresas hará que sus acciones coticen a niveles injustificadamente bajos.* El aprovechamiento de las situaciones especiales es una rama técnica de la inversión que exige una mentalidad y una dotación un tanto inusual. Probablemente, sólo una pequeña parte de nuestros inversores emprendedores acabarán dedicándose a esta actividad, y este libro no es el medio adecuado para exponer sus complicaciones.6 Consecuencias más generales de nuestras reglas de inversión La política de inversión, tal como ha sido desarrollada en este libro, depende en primer lugar de una decisión adoptada por el inversor que tiene que optar por una función defensiva (pasiva) o agresiva (emprendedora). El inversor agresivo debe tener un conocimiento considerable de los valores de los títulos, suficiente, de hecho, para considerar que sus operaciones con valores son equivalentes a una actividad empresarial. En esta filosofía no hay espacio para una postura intermedia, ni una serie de escalones entre la situación pasiva y la situación agresiva. Muchos, tal vez la mayoría, de los inversores tratan de colocarse en esa categoría intermedia; en nuestra opinión es una solución de compromiso que tiene más probabilidades de generar decepciones que logros positivos. Como inversor no puede pretender convertirse, si quiere actuar de manera razonable, en «medio empresario» y pensar en tener la mitad de los beneficios normales con sus fondos. De este razonamiento se desprende que la mayoría de los propietarios de valores deberían optar por la calificación de defensivos. No tienen ni el tiempo, ni la determinación, ni la preparación mental para lanzarse a la inversión como actividad semiempresarial. Por lo tanto, deberían contentarse con el excelente rendimiento que en la actualidad se puede conseguir con una cartera defensiva (e incluso con menos) y * Un ejemplo clásico reciente es Philip Morris, cuyas acciones perdieron un .23% en dos días después de que un tribunal de Florida autorizase a los miembros del Jurado plantearse una indemnización por daños de hasta 200.000 millones de dólares en contra de la empresa, que finalmente había admitido que los cigarrillos pueden provocar cáncer. En el plazo de un año, las acciones de Philip Morris duplicaron su valor, para volver a caer después de una posterior sentencia multimillonaria dictada en Illinois. Existen algunos otros casos de acciones que han quedado prácticamente destruidas por pl