inversiones inteligentes 1 | Page 200

EL INVERSOR INTELIGENTE propicio. En cualquier caso, merece la pena exponer la naturaleza general y el origen de estas operaciones, con uno o dos ejemplos ilustrativos. La «situación especial» típica ha tenido su origen en el aumento del número de adquisiciones de empresas pequeñas por parte de las empresas grandes, a medida que el evangelio de la diversificación de productos iba siendo adoptado por un número cada vez más elevado de equipos directivos. Casi siempre parece un buen negocio para estas empresas la adquisición de una empresa existente en el terreno en el que desea introducirse, en lugar de la alternativa de lanzar un nuevo proyecto desde cero. Para que esta adquisición sea posible, y para conseguir la aceptación de la necesaria mayoría de los accionistas de la empresa adquirida, casi siempre es necesario ofrecer un precio considerablemente superior al nivel imperante en el mercado. Estas operaciones empresariales siempre han ofrecido interesantes oportunidades de beneficio para aquellos que han estudiado este terreno y tienen una buena capacidad de juicio, reforzada por una amplia experiencia. Los inversores hábiles consiguieron grandes cantidades de dinero no hace muchos años mediante la adquisición de obligaciones de empresas ferroviarias inmersas en procesos concursales, obligaciones que sabían que valdrían mucho más de lo que les habían costado cuando esas empresas fuesen finalmente reorganizadas. Después de la promulgación de los planes de reorganización surgía un mercado para los nuevos títulos que negociaban en condiciones «cuando se emitan». Estos nuevos títulos casi siempre se vendían por una cifra considerablemente superior al coste de las viejas emisiones que iban a ser canjeadas por ellos. Siempre existía el riesgo de que los planes no se consumasen o de que se produjesen demoras imprevistas, pero en conjunto estas «operaciones de arbitraje» resultaron ser extraordinariamente rentables. Se produjeron oportunidades similares como consecuencia de la escisión de las sociedades de cartera concesionarias de servicios y suministros públicos en aplicación de la legislación promulgada en 1935. Prácticamente todas estas empresas acabaron valiendo considerablemente más cuando dejaron de ser sociedades pertenecientes a una sociedad de cartera y se convirtieron en un grupo de empresas operativas independientes. El factor subyacente en este terreno es la tendencia que tiene el mercado de valores a minusvalorar los títulos que están afectados por algún tipo de proceso judicial complicado. Tradicionalmente, había un aforismo en Wall Street que decía «Nunca te metas en juicios». Puede ser un buen consejo para el especulador que esté tratando de llevar a cabo acciones rápidas con sus carteras. Sin embargo, la adopción de esta actitud por parte 202