inversiones inteligentes 1 | Page 198

EL INVERSOR INTELIGENTE oscilación del péndulo llegó al extremo de establecer una subvaloración definitiva e irrecuperable. Si la mayor parte de los títulos secundarios normalmente suelen estar minusvalorados, ¿qué motivo tiene el inversor para confiar en que pueda conseguir beneficios en esa situación? Si la situación persiste indefinidamente, ¿no estará siempre en la misma posición de mercado que cuando compró los títulos? La respuesta a estas preguntas es algo complicada. La obtención de beneficios sustanciosos con la compra de valores de empresas secundarias a precios de ocasión puede producirse de diversas maneras. En primer lugar, la rentabilidad por dividendo suele ser relativamente elevada. En segundo lugar, los beneficios reinvertidos son sustanciales en relación con el precio pagado y, en última instancia acabarán afectando a la cotización. En un período de entre cinco y siete años estas ventajas pueden acumularse y hacerse bastante cuantiosas en una cesta de inversión bien seleccionada. En tercer lugar, los períodos alcistas de mercado suelen ser más generosos habitualmente con las acciones que tienen baja cotización; de ese modo, en esos períodos las acciones que habitualmente se consideran de ocasión suelen elevarse hasta niveles por lo menos razonables. En cuarto lugar, incluso durante períodos de evolución anodina del mercado se suele producir un proceso continuo de ajuste de cotizaciones, durante el cual las acciones de empresas secundarias que estaban minusvaloradas suelen ascender por lo menos hasta los niveles normales para ese tipo de valor. En quinto lugar, los factores específicos que en muchos casos habían provocado los decepcionantes resultados de beneficios pueden corregirse, por el advenimiento de nuevas condiciones, por la adopción de nuevas políticas o por un cambio en la dirección de las empresas. En los últimos años un importante factor nuevo ha sido la adquisición de pequeñas empresas por parte de otras más grandes, normalmente en el marco de un programa de diversificación. En estos casos, la retribución abonada ha sido prácticamente siempre generosa, muy por encima de los niveles de ocasión vigentes no mucho antes. Cuando los tipos de interés eran muy inferiores a los de 1970, el campo de los títulos de ocasión se extendía a las obligaciones y acciones preferentes que se vendían con grandes descuentos en relación con el importe que daban derecho a reivindicar. Actualmente tenemos una situación diferente en la que incluso títulos bien garantizados se venden con grandes descuentos si sus cupones tienen intereses del 4,5% o menos, por ejemplo. Uno de ellos son las obligaciones de American Telephone & Telegraph al 2,625%, con vencimiento en 1986, que se vendían a niveles tan bajos como 51 en 1970; las obligaciones al 4,5% de Deere & Co., con 200