EL INVERSOR INTELIGENTE
propietario privado. Este valor también suele estar determinado
principalmente por los beneficios futuros que se esperan, en cuyo caso el
resultado sería idéntico al del primer método. No obstante, en el segundo
tipo de prueba, es probable que se preste más atención al valor realizable
del activo haciendo especial hincapié en al activo circulante neto o capital
de explotación.
En los niveles bajos del mercado general una gran proporción de
acciones ordinarias son acciones de ocasión, medidas con arreglo a estos
criterios. (Un ejemplo típico es el de General Motors cuando se vendía a
menos de 30 en 1941, cotización que era equivalente a 5 para las acciones
de 1971. Había estado ganando más de 4 dólares y pagando 3,50 dólares o
aún más, en dividendos.) Es cierto que los beneficios actuales y las
perspectivas inmediatas pueden ser ambos negativos, pero una valoración
equilibrada de las circunstancias futuras medias indicaría valores muy
superiores a los precios imperantes. Por lo tanto, la inteligencia de mostrar
coraje en los mercados deprimidos queda reivindicada no sólo por la voz de
la experiencia, sino también por la aplicación de técnicas razonables de
análisis de valor.
Las mismas veleidades del mercado que suelen hacer que la lista de
cotización en general esté en situación de ocasión suelen provocar la
existencia de muchas ocasiones individuales prácticamente en cualquier
nivel del mercado. El mercado es muy dado a hacer montañas con meros
granos de arena, y a convertir pequeños contratiempos en gravísimas
dificultades.* Incluso la mera falta de interés o de entusiasmo puede
impulsar un descenso de precios hasta niveles absurdamente bajos. De este
modo, existen lo que aparentemente son dos fuentes de minusvaloración:
(1) unos resultados actuales decepcionantes y (2) desinterés o
impopularidad sostenidos a lo largo del tiempo.
No obstante, ninguna de estas causas, consideradas únicamente por sí
solas, puede servir de guía fiable para conseguir el éxito con una inversión
en acciones ordinarias. ¿Cómo se puede estar seguro de que unos
resultados actualmente decepcionantes van a ser únicamente temporales?
*
Entre las mayores de las montañas hechas de un grano de arena recientemente: En mayo de 1998, Pfizer
Inc. y el Departamento de Medicamentos Y Alimentos de Estados Unidos anunciaron que seis hombres
que estaban tomando el medicamento contra la impotencia llamado Viagra habían muerto de un ataque al
corazón mientras practicaban sexo. Las acciones de Pfizer sufrieron un súbito ataque de flaccidez y
perdieron el 3,4% en un día de intensa negociación. Sin embargo, las acciones de Pfizer recuperaron su
vigor cuando la investigación mostró posteriormente que no había ningún motivo para alarmarse; la
acción subió prácticamente un tercio durante los dos años siguientes. A finales de 1997, las acciones de
Warner-Lambert Co. cayeron un 19% en un día cuando en Inglaterra se suspendieron temporalmente las
ventas de su nuevo medicamento para diabetes; en el plazo de seis meses, las acciones casi se habían
duplicado. A finales de 2002, Carnival Corp., que opera barcos de crucero, perdió casi el 10%.de su valor
después de que una serie de turistas enfermaran con graves diarreas y vómitos, en barcos gestionados por
otras empresas.
194