inversiones inteligentes 1 | Page 191

POLÍTICA DE CARTERA PARA EL INVERSOR EMPRENDEDOR:… A la hora de la verdad, Chrysler ha sido un caso bastante excepcional en la lista DJIA de empresas líderes y, por lo tanto, no ha afectado en gran medida a los cálculos de bajo multiplicador. Sería bastante sencillo evitar la inclusión de estas acciones anómalas en la lista de bajo multiplicador imponiendo el requisito adicional de que la cotización de la acción fuese baja en relación con los beneficios medios pasados, o imponiendo algún tipo de requisito similar. A la hora de redactar esta revisión, sometimos a prueba los resultados del método de bajo multiplicador del DJIA aplicándolo a un grupo hipotéticamente comprado a finales de 1968 y reevaluado el 30 de junio de 1971. En esta ocasión, las cifras resultaron ser bastante decepcionantes, ya que los cálculos arrojaron una gran pérdida para el grupo de bajo multiplicador de seis o diez empresas y un buen beneficio para el caso de las empresas con elevado multiplicador. Este ejemplo de resultados negativos no debería viciar las conclusiones basadas en más de 30 experimentos, pero el hecho de que haya sucedido recientemente aporta un elemento de ponderación negativa especial. Tal vez el Inversor agresivo debería, comenzar con la idea del «bajo multiplicador», y añadir algún otro requisito cuantitativo y cualitativo a esa idea a la hora de organizar su cartera. Adquisición de valores de ocasión Para nosotros, una acción de ocasión es aquella que, atendiendo a hechos establecidos mediante análisis, parece valer considerablemente más del precio que indica su cotización. En este género se incluyen obligaciones, acciones preferentes que se vendan bajo par, y también acciones ordinarias. Por ser lo más concretos posible, permítanos sugerir que un valor no es una verdadera «ocasión» salvo que el valor indicado sea por lo menos un 50% superior al precio. ¿Qué tipos de datos permitirían llegar a la conclusión de que se da una discrepancia de tal calibre? ¿Cómo llegan a existir este tipo de ocasiones u ofertas de qué manera puede el inversor sacar partido de ellas? .Hay dos pruebas con las que se puede detectar la existencia de una acción ordinaria que esté negociando en condiciones de ocasión. La primera consiste en el método de la valoración. Se basa principalmente en la estimación de los beneficios futuros, y después en la multiplicación de esos beneficios por un factor apropiado al valor en concreto. Si el valor resultante está suficientemente por encima del precio de mercado, y si el inversor confía en la técnica empleada podrá calificar de ocasión a esa acción. La segunda prueba es el valor que tendría la empresa para un 193