COMENTARIOL AL CAPÍTULO 6
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Todas estas cifras están extraídas del folleto de WorldCom, o documento de ventas, para la oferta de obligaciones. Presentado
el 11 de mayo de 2001, se puede ver en www.sec.gov/ edgar/searchedgar/companysearch.htrnl (en la ventana de «Company
name», introduzca «WorldCom»). Incluso sin la ventaja que da la perspectiva del tiempo, que nos permite ser perfectamente
conscientes de que los beneficios de WorldCom estaban fraudulentamente inflados, la oferta de obligaciones de WorldCom
habría dejado sin palabras a Graham.
3
Si desea documentación sobre el colapso de WorldCom, véase www.worldcom.com/infodesk.
iones»; y Strong Corporate Bond Fund, cuyo gesto:.co?junto
Tesoro de Estados Unidos a diez años.2 Por desgracia, la mayor parte de los
fondos de bonos basura cobran elevadas comisiones y consiguen unos
resultados insatisfactorios a la hora de proteger el importe principal original
de su inversión Los fondos de bonos basura pueden ser adecuados si está
usted jubilado, desea conseguir unos ingresos mensuales adicionales que
complementen su pensión y puede tolerar grandes bajadas temporales de
valor. Si trabaja en un banco u otro tipo de empresa financiera, una gran
subida de los tipos de interés podría limitar su ascenso o incluso plantear
amenazas a la seguridad de su empleo, por lo que un fondo de bonos
basura, que suele tener mejores resultados que los otros fondos de renta fija
cuando suben los tipos de interés, podría ser un instrumento adecuado
como contrapeso en su plan jubilación. El fondo de bonos basura, no
obstante, no deja de ser una pequeña alternativa, y no una obligación, para
el inversor inteligente.
La cartera de inversión de vodka y burrito
Graham consideraba que las obligaciones extranjeras no eran una
apuesta mejor que los bonos basura.3 En la actualidad, no obstante, hay
ciertas obligaciones extranjeras que pueden tener cierto atractivo para los
inversores que sean capaces de soportar mucho riesgo. Hay
aproximadamente una docena de fondos de inversión especializados en
obligaciones emitidas en países con economías de mercado emergente (lo
que antiguamente se denominaba «países del tercer mundo») como Brasil,
México, Nigeria, Rusia y Venezuela. Ningún inversor en su sano juicio
destinaría más del 10% del total de la cartera de obligaciones a unos
instrumentos tan «picantes» como éstos. Sin embargo, los fondos de
inversión en obligaciones de mercados emergentes raramente evolucionan
en sincronía con el mercado de valores de Estados Unidos, por lo que son
una de las escasas inversiones que tienen pocas probabilidades de
descender simplemente porque el Dow vaya a la baja. Esto puede aportar
2
Edward I. Altman y Gaurav Bana, «Defaults and Returns on High-Yield Bonds», documento de
investigación, Stem School of Business, New York University, 2002.
3
3 Graham no critica las obligaciones extranjeras a la ligera, puesto que pasó varios año al principio de
su carrera como agente de obligaciones con sede en Nueva York de prestamistas domiciliados en Japón
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