inversiones inteligentes 1 | Page 172

EL INVERSOR INTELIGENTE Un mar de lágrimas para las obligaciones de WorldCom Comprar una obligación únicamente por su rendimiento es cómo casarse únicamente por el sexo. Si lo que nos atrajo en un primer momento se agota, acabaremos preguntándonos: «¿Qué más hay?». Cuando la respuesta sea «Nada», tanto los cónyuges como los obligacionistas acabaran con el corazón destrozado. El 9 de mayo del año 2001, WorldCom lnc. colocó la mayor oferta de obligaciones de la historia empresarial de Estados Unidos, por valor de 11.900 millones de dólares. Entre los que se sintieron atraídos por las rentabilidades de hasta el 8,3%, como moscas a la miel, estuvieron las siguientes instituciones: California Public Employees' Retirement System, que es uno de los mayores fondos de pensiones del mundo; Retirement Systems of Alabama, cuyos gestores posteriormente explicaron que «los mayores rendimientos» les resultaron «muy atractivos en el momento en el que adquirimos las obligaciones»; y Strong Corporate Bond Fund, cuyo gestor conjunto estaba tan orgulloso del cuantioso interés generado por las obligaciones de WorldCom que llegó a decir «estamos percibiendo unos ingresos adicionales más que suficientes para compensar el riesgo en el que incurrimos».1 No obstante, habría bastado un vistazo de 30 segundos al folleto de las obligaciones de WorldCom para darse cuenta de que estas obligaciones no tenían nada que ofrecer salvo su rendimiento, y tenían todo que perder. En dos de los cinco años anteriores, los resultados antes de impuestos de WorldCom (los beneficios obtenidos por la empresa antes de pagar la cantidad adeudada a la Agencia Tributaria) fueron insuficientes para cubrir sus cargas fijas (el coste del pago de intereses a los titulares de obligaciones) por la impresionante cifra de 4.100 millones de dólares. WorldCom únicamente podía cubrir los pagos relacionados con esas obligaciones endeudándose más con los bancos. Además, con esta nueva dosis monstruosa de obligaciones, WorldCom estaba engordando sus costes por intereses en otros 900 millones de dólares al año.2 Al igual que Don Creosote en la película El sentido de la vida de Monty. Python, WorldCom se estaba llenando hasta el punto de llegar a reventar. Ningún rendimiento por intereses podría llegar nunca a ser lo suficientemente cuantioso para compensar a un inversor por arriesgarse a ese tipo de explosión. Las obligaciones del WorldCom generaron unos cuantiosos rendimientos de hasta el 8% durante unos pocos meses. Después, como habría predicho Graham, la rentabilidad dejó súbitamente de ofrecer cobijo:    WorldCom solicitó la declaración de quiebra en julio de 2002. WorldCom reconoció en agosto de 2002 que había inflado las declaraciones de beneficios en más de 7.000 millones de dólares.3 Las obligaciones de WorldCom se impagaron cuando la empresa no pudo seguir cubriendo sus cargos por intereses; las obligaciones perdieron más del 80% de su valor original. 1 Véase www.calpers.ca.gov/whatshap/hottopic/worldcom_faqs.htm y www.calpers.ca.gov/whatsnew/press/2002/ 0716a.htm; Retirement Systems of Alabama Quarterly Investment Report del 31 de mayo, 2001, en www.rsa.state.al.us/Investments/quarterly_report.htm; y John Bender, cogestor del Strong Corporate Bond Fund, citado en www.businessweek.com/magazine/content/ 01_22/b3734118.htm. 174