POLÍTICA DE CARTERA PARA EL INVERSOR EMPRENDEDOR:…
Hace años se formuló una especie de argumentación que justificaba la adquisición de obligaciones extranjeras en Estados Unidos basada en el motivo de que una nación acreedora tan rica como la nuestra está moralmente obligada a prestar dinero al extranjero. El tiempo, ese elemento indispensable para poder saborear fría la venganza, ha traído a Estados Unidos su propio problema peliagudo de balanza de pagos, parte del cual es atribuible a la adquisición a gran escala de obligaciones extranjeras por parte de los inversores estadounidenses que trataban de conseguir una pequeña ventaja de rendimiento. Durante muchos años del pasado hemos puesto en tela de juicio la supuesta atracción de tales inversiones desde el punto de vista del comprador; tal vez deberíamos añadir en la actualidad que este último no sólo se haría un favor a sí mismo, sino también a su país, si dejase pasar estas oportunidades.
Las salidas a bolsa en general
Podría parecer desaconsejable tratar de formular cualquier tipo de afirmación general sobre las salidas a bolsa en conjunto, puesto que cubren la más amplia gama posible de calidad y de atracción. Ciertamente, habrá excepciones a cualquier regla que pueda sugerirse. Nuestra única recomendación es que todos los inversores deberían mostrarse muy cautos ante las ofertas públicas iniciales, lo que significa, simplemente, que tales ofertas deben ser objeto de un cuidadoso examen y de pruebas extraordinariamente severas antes de decidir que interesa su adquisición.
Hay dos motivos para esta doble precaución. El primero es que las ofertas públicas iniciales cuentan con el respaldo de especiales dotes de venta por parte del vendedor, y exigen, por lo tanto, un especial nivel de resistencia a la compra. * El segundo es que la mayor parte de estas salidas a bolsa tienen lugar en « condiciones favorables de mercado », lo que significa condiciones favorables para el vendedor y, por lo tanto, menos favorables para el comprador. †
El efecto de estas consideraciones va siendo cada vez más importante a medida que descendemos por la escala, comenzando con las obligaciones
* Las nuevas emisiones de acciones ordinarias, ofertas públicas iniciales, suelen venderse con « descuento
de suscripción »( una comisión incluida) del 7 % En contraste, la comisión del comprador por las acciones antiguas suele ser inferior al 4 %. Siempre que Wall Street gana aproximadamente el doble por vender algo nuevo que por vender algo antiguo lo nuevo recibirá el mayor esfuerzo de venta. † · Recientemente, los profesores de finanzas Owen Lamont de la Universidad de Chicago Paul Schultz de
la Universidad de Notre Dame han demostrado que las organizaciones optan por ofrecer nuevas acciones al público cuando el mercado de valores está cerca de un punto máximo. Si desea una exposición técnica de estas cuestiones, véase la obra de Lamont « Evaluating Value Weighting: Corporate Events and Market Timing » y la de Schultz « Pseudo Market Timing and the Long-Run Performance of IPOs » en http:// papers. ssrn. com.
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