Capítulo 6
Política de cartera para el inversor
emprendedor: Método negativo
El inversor «agresivo» debería comenzar desde el mismo punto de
partida que el inversor defensivo, es decir, con una distribución de sus
fondos entre obligaciones de primera categoría y acciones ordinarias de
primera categoría adquiridas a precios razonables.* Debe estar dispuesto a
adentrarse en otros tipos de compromisos con valores, pero en todos los
casos necesitará una argumentación bien razonada que justifique la
incursión. La exposición de esta cuestión de manera ordenada entraña
dificultades, porque no hay un único modelo, ni un modelo ideal de
organización de las operaciones agresivas. El campo de elección es amplio;
la selección debería depender no sólo de la competencia y la preparación
del individuo, sino también, y de manera igualmente justificada, de sus
intereses y preferencias.
Las generalizaciones que más útiles pueden resultar al inversor
emprendedor son de índole negativa. Que se mantenga al margen de las
acciones preferentes de primera categoría, y las deje para las personas
jurídicas. Que también.se mantenga alejado de las obligaciones y acciones
preferentes de categoría inferior, salvo que puedan adquirirse a prec