EL INVERSOR INTELIGENTE
Al permitirle decir «ni lo sé, ni me importa», la cartera en piloto
automático permanente le libera de la sensación de que tiene que predecir
lo que están a punto de hacer los mercados financieros, y de la ilusión de
que todo el mundo puede hacerlo. Ser consciente lo poco que se puede
hacer respecto al futuro, en combinación con la aceptación de la ignorancia,
será el arma más poderosa que tenga a su alcance el inversor defensivo.
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